
Cada día la ciencia médica nos sorprende con algún paso hacia adelante que resulta de los más esperanzador, especialmente cuando se trata de conseguir encontrar las respuestas a ciertos enigmas que ocurren en nuestro organismo sin que nosotros nos sintamos capacitados para llevar el control. Y así nos encontramos con las depresiones postparto.
Pero al parecer, y según unas últimas investigaciones, esto podría ser evitable o, al menos, predecible. Un simple análisis de sangre durante el embarazo podría detectar, en un 85 por ciento de los casos, si la madre es susceptible a padecer una depresión tras el nacimiento de su bebé.








