13 febrero 2017 Embarazo, Salud

seguir fumando embarazo

El problema de la adicción al tabaco sigue siendo una de las grandes lacras que todavía mantiene esta sociedad. Para las mujeres, especialmente, tiene graves consecuencias en su salud y, también, en la de sus hijos cuando deciden quedarse embarazadas. El gran problema es que, todavía, se siguen manteniendo algunas falsas creencias en torno al uso del tabaco como es el control de peso, de estados nerviosos o la mejor manera de enfrentarse ante las experiencias negativas.

Según un estudio realizado hace unos meses, es cierto que el número de mujeres fumadoras ha descendido en los últimos tiempos, pero todavía existe un 25 por ciento de mujeres en edad fértil que son adictas al tabaco. De ellas, el 50 por ciento no lo dejan cuando se quedan embarazadas, y la mayoría lo hacen a escondidas.

La mitad de las embarazadas fumadoras lo hacen a escondidas

Se trata de un informe reciente realizado por la ginecóloga Ángela Martínez Picó y expuesto en un congreso realizado en Barcelona, cuyo tema principal era el tabaquismo durante la gestación y las graves consecuencias que origina, no sólo en el bebé si no también en la mujer y su futura salud.

Debido a la ley antitabaco o al aumento de la información sobre las graves consecuencias que origina esta mala práctica, el número de fumadores ha descendido considerablemente en los últimos años. Sin embargo, y según las cifras que barajan los expertos, el 25 por ciento de las mujeres, en edad fértil, son fumadoras.

Aunque son conocedoras de las graves consecuencias que esto origina en sus bebés, y en ellas mismas, la mitad de ellas no siguen los consejos médicos y no abandonan el tabaco. De hecho, la mayoría, lo hacen a escondidas. De las que lo abandonan al enterarse de su gestación, el 70 por ciento lo retoman una vez ha nacido el bebé.

bebé y tabaco

Problemas de salud irreversibles para el bebé

Además de los problemas sanitarios que infringimos a nuestro cuerpo cuando somos fumadoras, como es el adelanto de la menopausia, mayor riesgo de infarto de miocardio o una multitud de problemas relacionados con el sistema respiratorio, también infringimos unos daños irreversibles en la salud de nuestro bebé que, en la mayoría de los casos, le acompañarán durante el resto de su vida.

A los problemas respiratorios que vienen asociados al tabaquismo en la salud de nuestro bebé, también se ha asociado la otitis, el asma y, especialmente el bajo peso. Pero además de las consecuencias físicas, también existen otros problemas como la hiperactividad y el déficit de atención. Un paso más allá nos encontramos con el cáncer infantil.

Pero a largo plazo, y llegada a la edad adulta, estos niños tendrán muchas más probabilidades de padecer diabetes o enfermedades relacionadas con el corazón.

Vía | Heraldo
Fotos | Reproducción asistida org y UAB

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