5 septiembre 2009 Educación, Padres y madres, Salud

ventajas y desventajas de dejarle en el comedor del colegio

Con el inicio del ingreso de nuestro niño a la guardería o a la escuela infantil nos surgen bastantes dudas que pueden ir desde como irán desarrollándose sus sentimientos y emociones al encontrarse en un mundo nuevo para ellos, lejos de mamá y de sus cuidados, hasta si debemos dejarles a comer en el centro con todo lo novedoso e impactante que pueda suponer todo ello para nuestro bebé. Lógicamente todo dependerá de muchos factores que cada familia debe valorar según sus necesidades y su educación o creencias particulares. Como todo en la vida, cada una de nuestras acciones posee su parte positiva y su parte negativa, un ying y yang que debemos valorar con la cabeza fría y el corazón entregado a las necesidades de nuestro pequeño.

Apuntalo al comedor es positivo si, por ejemplo:

  • Vivimos lejos del colegio. Recogerlo a mediodía, llevarlo a casa, darle de comer y volver a tiempo para su entrada por la tarde, puede resultar una tarea imposible.
  • Tiene dificultad para hacer amigos. El tiempo de la comida es un momento ideal para entablar nuevas relaciones de forma distinta a como se hace en clase. Se crea una intimidad especial que le puede servir para crearse nuevos vínculos de amistad.

  • Si el niño es mal comedor este es el lugar ideal. Por un lado el responsable de la alimentación infantil no está tan volcado en él como tú, por lo tanto el pequeño se sentirá menos presionado y, posiblemente, de forma espontánea coma con toda naturalidad. Además ya sabemos que los pequeños aprenden por imitación, por lo que al ver al resto de sus compañeros se anime a hacerlo también.
  • Tiene alergia a algún alimento. Por supuesto debes haber hablado con el responsable de su alimentación para que elimine ese alimento de su dieta, pero esto hará que no se sienta ‘raro’ ni diferente al tener que prescindir de algún tipo de nutriente en su dieta.

Pero la opción de llevarlo al comedor puede ser negativo si, por ejemplo:

  • Es menor de tres años. Salvo por una necesidad imperiosa de trabajo, los bebés deben comer en casa para que tú sigas muy de cerca su evolución y desarrollo alimentario. Piensa que es durante este periodo cuando se pueden manifestar alergias, rechazos y cuando va a adquirir la educación nutritiva que, prácticamente, le va a servir de base para el resto de su vida.
  • Si se pone enfermo con frecuencia. Hay niños que tienen una enorme facilidad de coger cualquier enfermedad que circule por el ambiente. Por eso comer en casa, descansar un poco a mediodía, le ayudará a mantener sus defensas en estado óptimo.

Vía | Crecer Feliz

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  1. Bitacoras.com 5 septiembre 2009

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