29 julio 2010 Consejos, Embarazo

soportar el calor estando embarazada

Cuando la época de embarazo, especialmente el último trimestre, te coincide con los meses de más calor, puede resultar realmente molesto e incómodo ya que nuestro cuerpo, a la vez que se encuentra más pesado y menos ágil, también sufre las consecuencias hormonales internas que nos hacen, entre otras cosas, que no podamos regular nuestra temperatura adecuadamente. Entonces el verano se convierte, más allá de toda imaginación, en un infierno.

Por eso y para que puedas disfrutar de un verano estupendo y sin los agobios de los excesos de calor, a continuación te ofrecemos unos cuantos consejos e ideas útiles que te ayudarán a aliviarte y disfrutar de tus vacaciones.

  • La ropa ligera y evita que se te pegue a la piel. Las telas más adecuadas el lino y la gasa. Para los pies sandalias con un poquito de cuña.
  • Cuida la piel por dentro y por fuera, aparte de utilizar cremas solares e hidratantes para no que no se te reseque, intenta llevar una dieta que te aporte vitaminas antioxidantes: zanahorias, espárragos, espinacas, canónigos… Ensaladas variadas y de todo tipo, igual que la fruta.
  • Ejercicio moderado pero sin excesos. Pasear, pilates o tai-chi
  • Dúchate siempre que te apetezca. Ya no solo por la higiene que es importantísima cuidarla durante el embarazo, si no también, para aliviarte de los sofocos estivales. Utilizar la piscina o la playa también puede ser una gran idea.
  • Geles fríos para las piernas. Una de las partes que más sufre en esta época son las piernas, así que no dudes en aplicarte crema o gel frío para aliviar las piernas cansadas. Te ayudará a refrescarlas y a que descansen convenientemente.
  • Bebe agua de forma habitual. Un poco fría pero sin llegar a estar helada es la temperatura ideal para que nos quite la sed. Si te apetece variar un poco a lo largo el día, vierte un poco de zumo de limón, cambiará el sabor y tú seguirás hidratándote ante el calor.
  • Sprays termales. Los venden en las farmacias y parafarmacias y sirven para refrescarse el rostro y parte del cuerpo con agua procedente de centros termales y que, por lo tanto tienen propiedades terapéuticas.
  • Busca el aire libre. Siempre que puedas evita estar mucho tiempo en la cocina e intentar trasladaros, a a hora de cenar, al sitio más fresco de la casa: jardín, balcón o aquel cuarto donde podamos dejar las ventanas abiertas para que entre la temperatura de la noche.

Vía | Crecer Feliz

También te puede interesar

Comentarios

Enlaces y trackbacks

  1. Bitacoras.com 29 julio 2010

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *