22 julio 2010 Consejos, Salud

Homeopatía pediátrica una solución cuando no hay nada
La homeopatía es un sistema de medicina alternativa que, aunque cuenta con muchos adeptos, aún no está muy bien vista por mucha gente. Sin embargo, la homeopatía es una gran fuente de beneficios para los niños ya que cuando son bien pequeños no se le pueden administrar la mayoría de los medicamentos y este puede ser el remedio perfecto.

Este sistema de medicina utiliza concentraciones realmente pequeñas carentes de ingredientes químicos activos. Esto hace que hablemos de unas medicinas muy seguras, especialmente en Pediatría. El hecho de que los organismos de los niños sean muy sensibles hace que estos medicamentos sean una solución integral dado que lo estimulan en su curación activando sus propios mecanismos de defensa sin posibilidad de intoxicación. Además, la tolerancia de los menores a este remedio es muy buena por lo que un tratamiento homeopático en los niños puede ser una solución real muy efectiva.

El hecho de que muchos de los medicamentos convencionales no pueden ser utilizados en los niños, ya que la mayoría no han sido probados en la población infantil; y los efectos secundarios que pueden tener asociados, descarta de inmediato el uso de algunas medicinas en los niños. Una solución efectiva puede venir de la mano de la homeopatía. Este remedio que ha demostrado ser eficaz en enfermedades agudas y en otros males que ocurren con frecuencia entre los bebés. Tal es el caso de los cólicos, la adaptación del sistema inmunológico, gripes y resfriados, conjuntivitis, alergias…

Pese a que no hablamos de medicamentos como tales, eso no significa que sean los padres o cuidadores del niño quien diagnostique y medique al niño. Se debe consultar a un experto homeópata quien tras una larga entrevista para conocer al niño y sus hábitos pueda aplicar el remedio homeopático más correcto.

En los bebés lactantes y en los menores de dos añitos, la manera de administrar esos productos en pediatría es a través de gránulos de sacarosa y lactosa que se suelen disolver en un poquito de agua. Así se facilita su administración. No obstante, también hay jarabes homeopáticos y gotas. Otra de las ventajas de este sistema es que puede utilizarse durante mucho tiempo, ya que su acción en el organismo es pequeña y muy controlada por lo que es segura. En siguientes artículos os contaremos remedios específicos para problemas concretos.

Foto | Boiron

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Comentarios

2 comentarios
  • Excelente artículo y muy acertado, es frecuente que los pacientes pediátricos reaccionen de manera satisfactoria a la homeopatía, sanando sus padecimientos al mismo tiempo que se previenen efectos secundarios.

    Lo mas recomendable en estos casos es consultar a un profesional en homeopatía, para que tenga los mejores resultados, felicidades por su web.

    Atte.
    Hom. Raymundo Martín del Campo
    http://www.homeopatas.info

  • Mónica M. Bernardo

    Raymundo, muchas gracias por sus palabras y por seguirnos. Un abrazo.

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