23 noviembre 2012 Embarazo

Una historia que comienza en Egipto

Queremos compartir con ustedes la particular historia de las pruebas de embarazo. Desde que el mundo es mundo las mujeres, ante algún rechazo en su período quiere saber si está o no embarazada, en la actualidad lo solucionan fácilmente comprando un práctico y simple test de embarazo, pero no siempre fue así.

Antes, la espera causaba mucha incertidumbre. Muchas reinas y reyes hubieran pagado grandes cantidades de oro para tener de manera rápida y efectiva el resultado esperado.

Fueron los creativos egipcios que los comenzaron a usar una particular prueba de embarazo, en ese momento la mujer debía orinar varios días sobre semillas de cebada y trigo. Si germinaban rápidamente la mujer estaba embarazada. Otros preferían ponerse a contar la cantidad de veces que vomitaban ante la presencia de una mezcla de dátiles y cerveza. Si bien estos métodos caseros en la actualidad carecen de lógica, en ese momento no estaban tan desacertados.

Pasaron muchos años hasta que diferentes estudios demostraron que el 70 por ciento de las veces la orina de la mujer efectivamente causaba que las semillas germinaran, cosa que no sucedía si no estaba embarazada. De esa forma se estableció que la orina era fundamental para llegar a una conclusión.

En el año 1928 los médicos ginecólogos alemanes Aschheim y Zondek empezaron a inyectar en ratones hembras pequeñas cantidades de orina de mujer. Así comprobaron que los ovarios de los animales llegaron a aumentar como si se encontraran embarazadas. Un par de años después el bioquímico Collip descubre que la orina contiene la hormona gonadotropina coriónica humana.

Vía | Natalben
Foto | Flickr – Huerta Agroecologia

También te puede interesar

Comentarios

Enlaces y trackbacks

  1. Bitacoras.com 23 noviembre 2012
  2. Historia de la prueba de embarazo (II) 30 noviembre 2012

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *