29 diciembre 2016 Embarazo, Nutrición

aceite pescado y embarazo

Son muchos los beneficios que aporta el consumo de pescado a lo largo de nuestra vida. Uno de sus componentes principales es su aceite, también conocido como Omega 3, cuyas cualidades son altamente positivas en nuestro desarrollo, incluso cuando todavía estamos gestándonos en el vientre de mamá. No en vano, diversos estudios han demostrado como su consumo durante el embarazo ayuda a evitar ciertas deficiencias físicas pero, también, psíquicas.

A estas increíbles cualidades se une ahora, también, la disminución en el riesgo de que nuestro niño pueda padecer asma. No olvidemos que los problemas respiratorios, asociados a su desarrollo inmunológico, se han multiplicado en los últimos años de forma alarmante. Algo que vendría asociado, según los expertos, con la alimentación que consume la madre, especialmente, en la gestación.

Menos riesgo de asma si tomas aceite de pescado

Se trata de un estudio realizado en la Universidad de Copenhague, en Dinamarca, en el que se ha tomado como muestra a 700 mujeres embarazadas, en su último trimestre, a las que se les dividió en varios grupos. Uno de ellos tomó suplemento de aceite de pescado u Omega 3, mientras que el otro no tomó ninguno. Los resultados se cotejaron años después cuando los bebés ya habían cumplido tres años, haciéndoles un seguimiento hasta los cinco.

Las madres fueron anotando los problemas respiratorios que sus bebés iban teniendo a lo largo de estos tres años, incidiendo en aquellos que duraban más de tres días. El resultado fue contundente comprobando que aquellas mujeres que habían tomado altas dosis de aceite de pescado, sus bebés presentaban menos problemas respiratorios que el resto, especialmente aquellos que estaban relacionados con el asma.

Pescado y omega 3

El Aceite de pescado ayuda a la maduración pulmonar del bebé

Según las cifras, existe un tercio menos de riesgo de padecer problemas relacionados con el sistema respiratorio, para aquellos bebés cuyas madres presentaban altos niveles de Omega 3 en los últimos meses de la gestación. Además del asma, también tenían menos riesgo en otras enfermedades como la neumonía o la bronquitis.

El aceite de pescado, u Omega 3, se encuentra, de forma natural, en pescados como la caballa, el atún, el salmón, la sardina, la trucha o la anchoa, entre otros muchos. Pero también lo puedes encontrar como suplemento en forma de cápsulas. Eso sí, siempre es obligatorio que consultes con tu ginecólogo, él sabrá aconsejarte lo mejor para ti y para tu bebé.

Vía | El Nuevo Herald
Fotos | Complejo B y El rincón de Aivan

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