Estivill versus Carlos González y Rosa Jové

Estivill versus Carlos González y Rosa Jové

Escrito por: Belén    10 junio 2009     15 Comentarios     3 minutos

El método Estivill es una de esas cosas de las que no habías oido hablar nunca, antes de quedarte embarazada. Un día alguien lo nombra y parece que es algo que todos los padres deberían conocer. Inmediatamente después salen en la conversación Carlos González y Rosa Jové, y te sientes como en un mundo paralelo del que no conoces nada. Pero es más fácil de lo que parece.

Eduard Estivill es médico, especialista en alteraciones del sueño. En el año 1997 publicó un libro “Duérmete niño”, en el que recopilaba técnicas para dormir al bebé. Su libro se hizo tan popular que se conoce como “Método Estivill”. Tan popular como controvertido. En él cuenta la forma en que podemos educar al niño para que se duerma sin necesidad de sus padres. Para ponerlo en práctica hay que ser fuerte de voluntad, porque se debe dejar llorar al niño durante periodos de tiempo marcados, resisitiendo la tentación de acudir cuando lloran.

Según Estivill el niño en la cuna llora porque no sabe que tiene que hacer, es una rabieta y hay que ir a verle para que sepa que no le hemos dejado abandonado, pero sin sacarle de la cuna. Si se despierta a media noche, la rutina es la misma, acudir a la habitación sin cogerle, para que sepa que estamos y pueda volver a dormirse solo. Defiende que no se quiere más a un niño por tenerlo en brazos, que se le transmite el mismo cariño hablando sin mecerle. Unos niños tardan unos días y otros unas semanas, pero según el doctor, el método funciona en el 96 por ciento de los casos.

En el otro extremo se sitúan Carlos Gónzalez, pediatra autor de “Bésame mucho” y Rosa Jové, psicopediatra y escritora de “Dormir sin lágrimas”. Quizá estoy cometiendo una injusticia por no dedicarles a cada uno un espacio separado, pero sus tesís son muy similares. Ambos consideran que los métodos de reeducación del sueño no piensan en los bebés, sino en sus padres. Es una manera de que estos últimos duerman tranquilos, pero se olvida de las necesidades del pequeño. Consideran que un niño sano dormirá toda la noche algún día. Que el sueño es una necesidad vital y que se regulará de acuerdo a la necesidad de cada momento. Si el niño llora es porque necesita algo y por tanto hay que atenderle. Las canciones de cuna y el colecho son prácticas alabadas por estos autores.

Para ambos especialistas, el despertar del niño por la noche es algo antropológico, una medida de seguridad para comprobar que no está solo. Si sucede consideran que lo correcto es acudir para proporcionar al bebé lo que necesite. Incluso defienden como algo bueno para todos, el colecho, meter al niño en la cama con sus padres. Es más cómodo para la lactancia y en el caso de los despertares nocturnos. Si el niño no deja domir a sus padres, proponen alternativas, como que se turnen para dormir, e incluso pedir ayuda a la familia para poder descansar alguna noche. Pero siempre bajo la premisa de que son los demás los que deben adaptarse al pequeño. Los brazos, las caricias y los besos son las armas que esgrimen estos especialistas.

Ahora ya sabeís de que van los métodos para ayudar a dormir a los bebés, escoged el que más os guste.

Más información | Dormir sin lágrimas
Más información | Para el bebé
Más información | Clínica Estivill


11 comentarios

  1. MMar dice:

    Así contado parece que podemos elegir entre dos marcas de galletas, pero hay que saber antes los efectos secundarios de los métodos.

    Uno, según el documental “El cerebro del bebé” de Eduardo Punset y mucha más bibliografía, produce cortisol en el cerebro pq los bebés llorando solos y sin consuelo de las personas que deben protegerles, sienten miedo. Ese cortisol afecta a un cerebro en desarrollo.

    Los otros son menos eficaces por espectaculares y más “incómodos” para algunos padres pero no dejan secuelas físicas y emocionales y son coherentes con las pautas de sueño de los bebés mamíferos.

    Ya hemos avanzado mucho. Hace años sólo había monopilio de Estivill, ahora al menos se puede optar entre dos visiones, q no son 2 métodos de sueño, son dos conceptos de crianza y de la vida y en breve será obvio que a los bebés no se les debe hacer sufrir, con cronómetro, por sus propios padres.

    Y por cierto, el método Estivill es un plagio del método Ferber de 30 años antes y el Dr. Ferber ya se ha retractado¡¡

    Gracias por al menos enseñar a las madres que hay vida más allá del llanto.

  2. Belén dice:

    MMar, muy interesante tu comentario. El post pretendía contar quien es quien en cuestión de sueño, intentando ser objetiva. El documental de Punset merece un post sólo para él, sí. Respecto a las consecuencias de usar cada uno de estos métodos, lo hablaremos también, claro, este ha sido un primer acercamiento.
    Gracias por leernos y por colaborar con tu opinión a mejorar el blog. Un saludo.

  3. Jess dice:

    Alo Actualmente Estoy Leyendo “Dormir Sin Lagrimas”, Es Alarmante Como Describe Los Efectos Nocivos Que Les Provoca A Los Bebes El Dejarles Llorar, No Solo Para Dormir… Y Como Dice Carlos Gonzalez, Lo Mejor Es Educar Con Amor…

  4. Belén dice:

    Jess, lo bueno de que haya alternativas es que cada uno podemos optar por lo que más nos convenza. Probablemente lo mejor sea el término medio y escuchar a nuestro instinto y corazón.
    Gracias por tu comentario. Un saludo

  5. laura dice:

    yo solo digo una cosa: recuerdo cuando era pequeña y algo me afectaba (como echar de menos a mi mamá) y lloraba sin consuelo, recuerdo perfectamente el dolor que sentía y si hubiera sido ignorada en esos momentos me habría sentido mucho peor, ese sentimiento es muy duro para un niño pequeño (que entiende), pues imagino que para un bebé que no entiende debe de ser mucho peor … A mi hija no la dejo llorar por comodidad mía NUNCA JAMÁS, la atiendo con amor, porque quiero que encuentre en mí el consuelo de su MADRE, la persona que no la abandonará nunca …
    Ahora, cada cual …

  6. Belén dice:

    Laura, siento que tengas esos dolorosos recuerdos de infancia. Afortunadamente no los comparto. No se si quieres decir que la madre que no corre a atender al bebé le está abandonando o que eso solo se hace por comodidad, pero en cualquier caso no estoy de acuerdo. Me alegro que te puedas dedicar en exclusiva a tu hija y que nada evite que la consueles de manera inmediata cuando llora. Sin embargo, eso no significa ser más o menos madre ni garantiza una crianza mejor que siguiendo otros modelos. Como bien dices, cada uno puede hacer lo que considerde mejor.
    Gracias por dejarnos tu opinión. Un saludo

  7. merce dice:

    El metodo Stivill dice que para dormir no hace falta cogerlos sino que tan solo hablarles; un adulto,¿que prefiere que le hagan cuando estan muy angustiados, dolidos ,…? que de lejos te digan no pasa nada ya veras com se te pasa ala! , o que vengan y te abrazen y te digan que no passa nada, hasta que la angustia se te quite?
    Personalmente creo que prefiero la segunda opción, además he puesto en pràctica con mi hijo el “metodo gonzalez” y és lo mejor para el bebe y para el adulto. Gonzalez, dice que cuanto más coges al bebe, más lo tienes, lo acaricias y lo mimas, más seguro de ellos mimos estan y eso es muy importante la confianza en uno mismo. ¿o no?

    • Maria dice:

      No se puede asegurar que un método es mejor que otro. Mi marido y yo nos decantamos al principio por las teorías de Gonzalez porque parecía lo más natural y el resultado fue al final desastroso y acabamos de esta manera: mi hija no se dormía a menos que la estuviéramos meciendo hasta 45 minutos, teníamos que relevarnos, con 11 kg imaginaos la espalda que se nos quedaba, además, terminaba el día y no teníamos ganas de nada por la fatiga que eso nos provocaba (estábamos todos los días más de hora y media en total sólo para que se duermiera); la niña se despertaba cada hora, y acabamos metiéndola en la cama, donde dormía algo mejor pero se seguía despertando y buscándome continuamente, y mi marido acabó en otra cama; al día siguiente en el trabajo no rendíamos por la fatiga, y la niña estaba irritable y caprichosa. Decidimos recurrir al otro método por desesperación y después de tres días en mi opinión NADA traumáticos para la niña, se duerme sola y sonriendo, no se despierta por la noche, por el día está más contenta, más activa, y nosotros también. Pero claro, este es mi caso particular.
      Besos

      • Belén dice:

        María, opino igual que tú, cada método tiene su parte interesante y cada niño es un mundo. Me alegro que encontraraís algo que funcionara para los tres, seguro que ahora disfrutaís mucho más unos de los otros, que es de lo que se trata. Un saludo y gracias por dejarnos tu experiencia.

  8. Josep Jurjo dice:

    Como padre también opto por “Gonzalez”. No veo cuál es el problema de tener a mi hija con nosotros en la cama. Para lo que todo el mundo se figura hay más lugares y tiempos. La alternativa de ver la tele tampoco me motiva más.

    Con las dos mías no he tenido ningún problema, aunque conozco mucha gente que el “estivill” le ha ido perfecto.

    Igualmente, me parece “de risa” todas esas teorías de que llorar puede ser “malo para el cerebro” o de que los niños que duermen con los padres son mimados y caprichosos: yo a mis hijas las trato con cariño o si hace falta las reprendo, POR LO QUE SIENTO, no por que “vayan a ser más/menos inteligentes”.

    • Belén dice:

      Josep, para mí, personalmente, el inconveniente del colecho es higiénico y de calidad de sueño, además de seguridad. Respecto a las teorías opino como tú, y estoy totalmente de acuerdo con la última frase. Gracias por compartir tu experiencia. Un saludo

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