22 febrero 2017 Nutrición

Un cambio de hábito muy importante

Hoy te brindaremos algunas estrategias que podrás tener en cuenta para ayudar a tu hijo a dejar su biberón. Poder dejarlo a tiempo es sumamente importante ya que diferentes investigaciones han demostrado que los niños que siguen tomando del biberón después de los dos años de edad tienen mayor riesgo de padecer sobrepeso u obesidad.

Es necesario que tengamos un plan con el fin de evitar su uso prolongado, pero puede ser que se nos complique ya que están muy acostumbrados y le resulta muy fácil beber de esta manera.

Lo ideal es comenzar ofreciéndole al pequeño un vaso entrenador en lugar de brindarle un biberón en las comidas. Este vaso debe acompañar también cada alimento nuevo que el niño vaya a probar. Si notas que al darle el vaso junto a determinado alimento lo aceptó puedes volverlo ha hacer cuando coma ese mismo alimento.

Si notamos que el cambio le cuesta mucho se podrá ir quitando el biberón poco a poco.

Es muy importante que si el niño queda al cuidado de algún familiar ellos también estén involucrados en este nuevo aprendizaje, la idea es mostrarse alegres, entusiastas. Si notamos que el cambio le cuesta mucho se podrá ir quitando el biberón poco a poco, evitando dejarlo en sitios donde lo vea y lo pueda pedir.

Otro gran error que se suele cometer es darle el biberón como chupón en los momentos en que quiera dormir o calmarse.

Cuando te pida el biberón ofrecerle un bonito y llamativo vaso entrenados y muéstrale cariño ni notas su decepción. Es importante que persistas tu actitud ya que es un hábito que tiene muy afianzado y cambiarlo llevará un tiempo.

Es importante que trates de sacarle el biberón a los dos años o antes, porque si queremos hacerlo a los tres o cuatro años podría ser mucho más dificil.

Aspectos negativos del uso prolongado del biberón

Dejar el biberón en el momento adecuado no es solo una cuestión estética ni solo un hábito que se debe cambiar porque sí, el biberón usado por mucho tiempo puede tener otras consecuencias negativas para su salud.

Por ejemplo, existe la posibilidad de que el niño tenga caries del biberón, que se producen por las bebidas azucaradas que toman. Es importante que se limite la cantidad de azúcares y zumos azucarados que se dan por día, además de lavar bien los dientes.

También se pueden dar casos de anemia por deficiencia de hierro. En este caso es necesario que el pequeño, bajo el consejo y supervisión de su pediatra, lleven adelante una dieta balanceada, rica en hierro.

Y, por último, nos referiremos al riesgo de obesidad y sobrepeso. En estos casos también será necesario tener una dieta balanceada y comenzar con actividad física acorde a su edad. Al tener todo el día el biberón en su boca o cerca de él no llegarás a controlar la cantidad de alimentos diarios.

Vía | Pediatra
Foto | Pixabay – Tatlin

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