
Con la llegada de las bajas temperaturas y el inicio del curso escolar, incluidas las guarderías, los mocos y la tos se instalan en las casas en las que hay niños y es muy difícil contrarrestarlos. Sin embargo, a veces nos olvidamos de los remedios más fáciles y sencillos que, aunque suenen a cuento de la abuela, funcionan, pregúntale a tu pediatra.
En este sentido, uno de los grandes remedios para contrarrestar la tos de los niños es la cebolla. Y por aclarar términos, no es una leyenda urbana, sino que hay una base científica. Sus enormes efectos balsámicos son capaces de suavizar las vías respiratorias altas simplemente con su aroma. Pero tiene muchas más propiedades que ahora os explicamos.
La cebolla es originaria de Asia Central, y ya en la Edad Media se utilizaba tanto en la cocina como en la farmacia. Entre las propiedades de la cebolla podemos destacar que tiene vitaminas A, B1, C y E por lo que es un excelente antioxidante. También tiene minerales como el calcio, magnesio, yodo, hierro, fósforo, silicio y zinc, entre otros.







