9 junio 2017 Embarazo, Recién Nacido, Salud

herpes neonatal

Uno de los grandes males que pueden afectar a las embarazadas, y que a menudo queda silenciado debido a sus escasos síntomas, es el herpes genital. Está provocado por el virus HSV-2 y, generalmente, se transmite a través de las relaciones sexuales, aunque también existe el HSV-1 que lo hace a través de las mucosas, por lo que podría aparecer en el caso de mantener relaciones sexuales orales.

Este herpes, que puede ser de mayor o menor gravedad, dependiendo de los síntomas que aparezcan. En algunos casos apenas resulta perceptible por lo que se puede llegar al momento del parto sin tener ni la más mínima señal. O ser más virulento y aparecen ampollas o llagas que crean una serie de heridas importantes. En cualquiera de los casos las consecuencias para el recién nacido son terribles. Según la OMS podrían ser 14 mil los recién nacidos, en todo el mundo, afectados por el herpes neonatal. Una cifra nada desdeñable a la que hay que poner freno urgentemente.

14 mil recién nacidos con herpes neonatal en todo el mundo

Se trata de una investigación llevada a cabo por expertos de la OMS (Organización Mundial de la Salud) y las Universidades de Bristol, en Reino Unido, y Whasington, en Estados Unidos. Según las cifras que han podido cotejar, en todo el mundo, nacen unos 14 mil bebés infectados por el herpes ubicado en los genitales de sus madres. Precisamente, es el momento del parto cuando el bebé entraría en contacto con este virus, quedado impregnado él también.

Para realizar esta investigación, los expertos revisaron los casos de herpes genital que se registraron entre 2010 y 2015. Las cifras eran espeluznantes al comprobar que, al año, 132 millones de mujeres sufrían este tipo de infección durante el embarazo. Sin embargo la cifra de niños que se contagiaban de él no eran el mismo número, afortunadamente.

momento del parto

La mejor solución: las vacunas

Este desequilibrio en las cifras, según los investigadores, podría deberse a que el virus no resulta tan violento si la madre lo ha adquirido durante antes de la gestación que en la última etapa del embarazo. En el segundo caso, el riesgo de contagio es mucho mayor y las consecuencias para el bebé mucho más graves.

La conclusión a la que han llegado los expertos es a la necesidad de desarrollar unas vacunas que combatan este virus para así poder evitar muchos problemas graves que se presentan en el recién nacido, llegando incluso a la muerte.

Vía | Webconsultas
Fotos | Pixabay – Tania VdB y Maternidad Fácil

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