16 noviembre 2016 Embarazo, Salud

el colesterol en el embarazo

Si estás pensando en quedarte embarazada o si acabas de enterarte de ello, debes saber que son muchos los cambios que se van a experimentar en tu cuerpo. Ni un sólo centímetro de tu organismo va a quedar libre de la influencia de las “locas” hormonas que, como en un carrusel, van a ir dando vueltas, a veces, casi sin ton ni son. Ellas son las culpables de muchos de esos cambios que irás experimentando a lo largo de estos nueve meses.

Y dentro de esas alteraciones encontrarás que ciertos niveles vitales que tú llevabas totalmente controlados, empiezan a desequilibrarse: la presión arterial, el nivel de azúcar o el colesterol son algunos de ellos, por eso es importantísimo que llevemos un control adecuado por parte de nuestro médico, con el fin de evitar males mayores. Hoy nos vamos a centrar en el colesterol que si bien es peligroso tenerlo muy alto, también lo es tenerlo bajo en exceso, lo ideal sería un término medio, como casi todo en la vida.

En el equilibrio está la virtud

Los expertos sanitarios han llegado al acuerdo que el nivel ideal de colesterol en sangre sea de 200 mg/dl. Pasarse de ahí sería tener el colesterol alto y, por lo tanto, estar expuesto a una enfermedad coronaria. Según las cifras que manejan, el 56,7 por ciento, de personas entre 35 y 64 años, presentan cifras por encima de la estipulada. Siendo el riesgo mucho más alto tratándose de mujeres embarazadas.

Pero ¿por qué las embarazadas presentan niveles más altos? Como ya hemos dicho antes, las hormonas son las culpables. Por un lado, al encontrarse alteradas presentan una predisposición especial para que los niveles de colesterol se eleven. Pero, también, durante esta época solemos, a menudo, descuidar nuestra alimentación, dejándonos llevar por esos caprichos o antojos que se nos presentan a lo largo de la gestación y que, en la mayoría de los casos, no suelen ser los más sanos.

Pero si los altos niveles de colesterol pueden provocar problemas coronarios como infartos, ictus o aterosclerosis; los niveles bajos, con respecto al embarazo, pueden provocar un parto prematuro. Lo ideal, por lo tanto, sería mantener el equilibrio perfecto.

colesterol en el embarazo

En la alimentación está la clave

Como en muchos otros problemas de salud, la alimentación es la base principal para mantenernos fuertes y equilibrados. Por eso los expertos aconsejan, especialmente en las embarazadas, que desechen ciertos alimentos que no son nada beneficiosos, ni para ellas ni para el desarrollo de su bebé.

Es importante reducir las grasas saturadas animales: mantequilla, carnes grasas, embutidos…Las grasas mucho mejor si son vegetales y siempre utilizar aceite de oliva para cocinar. Las carnes blancas tienen menos grasa “mala”, así que mucho mejor que cambies unas por otras. No olvides el pescado, fuente excelente de Omega 3.

No olvides los antioxidantes y las fibras que se encuentran en las verduras, frutas, cereales integrales y legumbres, ellos te ayudarán a regular el organismo frente a las grasas y los azúcares. Precisamente las legumbres son una fuente exquisita y muy nutritiva de alimentación, además de resultar especialmente económica. La comida preparada, la bollería industrial o los fritos son los peores enemigos para el colesterol, así que ya puedes ir quitándolos de tu dieta.

Vía | Doctissimo
Fotos | 24 horas y Madres hoy

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