15 abril 2009 Consejos, Nutrición, Salud

niño comiendo manzana

Los dientes de los niños tienen una estructura más porosa y vulnerable que la de los adultos, por eso es necesario cuidarlos de forma especial. Una buena higiene y una adecuada alimentación hará que evitemos la, tan temida, caries infantil.

Ya comentamos en otra ocasión los pasos a seguir para la prevención de este mal dental, pero hoy nos vamos a centrar en la alimentación. Suele ocurrir que somos los padres los que adoptamos en los niños cambios en su dieta que no favorecen su crecimiento y que, al contrario, ayudan a que proliferen las molestias dentales. Alimentos muy blandos, bebidas gaseosas o demasiado dulce no son nada aconsejables en la dieta de nuestro pequeño.

Son muy buenos. Los alimentos crudos y ricos en fibra: zanahoria, manzana, lechuga… Esto requiere una masticación enérgica que ayuda a fortalecer las encías y a la segregación salivar. La fibra y la saliva ayudan a neutralizar los ácidos que provocan las caries, haciendo una acción de autolimpieza.

Cuidado con ellos. Vigila la ingesta de azúcar y chuches. Estos ‘alimentos’ deben tomarse de forma esporádica y mucho mejor si se hace durante las comidas que entre horas. Tampoco es aconsejable que le des zumos envasados de forma habitual, mucho mejor zumo natural y, por supuesto, para el sed, nada más adecuado que el agua.

Evitar al máximo. Las bebidas gaseosas contienen un azúcar que daña el esmalte dental. Las gominolas, caramelos blandos, gelatinas, siropes… llevan una sustancia dulce que se adhiere, de manera persistente, al diente. Resérvalo, si quieres, para alguna ocasión especial, siempre después de la comida y seguidamente realizar un intenso cepillado.

Vía | Guía del Niño

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