6 septiembre 2009 Consejos, Salud

vahos

Cuando nuestro hijo se encuentra resfriado o tiene faringitis o sinusitis es bueno hacerle inhalar vapor de agua. Las partículas de vapor invaden las vías altas y vuelven más fluídas las secreciones. El chico expulsa las mucosidades y sus vías quedan más despejadas.

Algunas personas tienen costumbre de agregar al agua unas gotas de mentol, por sus efectos balsámicos, descongestivos, antitusigenos, expectorantes y favorecedores de la transpiración. Pero el mentol no debería utilizarse si es chiquito, sufre alergia o asma, o la mamá está embarazada. El agua sola ya es eficaz y totalmente inocua.

La toma de vapores no debe realizarse con cacerolas ya que hay riesgos de quemaduras. Para evitar esta situación, si no hay suficiente vapor en el baño, podrá ponerse agua bien caliente en el lavado, pero nunca en una cacerola ni en una pava.

Si es un pequeño tranquilo, se puede poner el recipiente sobre una mesa, en medio de los dos. Pero cuando es movedizo resulta más seguro que el adulto se siente en una silla, lo siente sobre su regazo y sujete las manos. La olla con agua se sitúa a una distancia de, al menos, 20 centímetros, sobre un taburete estable o una mesa.

Otra alternativa consiste en realizar las inhalaciones en el baño. El agua se vierte dentro del lavado y el pequeño se sienta adelante, en su silla alta, con el adulto a su lado. Cualquiera que sea el método elegido hay que poner una toalla sobre la cabeza del adulto y del chico para crear una pequeña cámara de vapor frente a la cara. Los pediatras también aconsejan cerrar el baño, y abrir las canillas y la ducha para que el cuarto se llene de vapor.

Fuente | Ahora Mamá

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