Cuando la capacidad de emitir palabras por parte del niño empieza a tener sus frutos, nos podemos encontrar con algún tipo de problema en la fluidez de las mismas. Los padres también pueden ayudar en el proceso de superación de vacilaciones al hablar o, simplemente, “atascos” de manera repetida. Veamos algunos consejos para poder afrontarlo.
Procurar no crear situaciones en el habla que den lugar a un estado de ansiedad o nerviosismo, así como evitar llamar la atención del niño en cuanto a su habla, no hacer caso de las imperfecciones en la misma y no dar a entender al niño con la mirada de que se está equivocando. Toda posibilidad de nerviosismo debe ser descartada. Leer más

