12 agosto 2015 Fertilidad

historia reproduccion asistida

A lo largo de la historia de la humanidad grandes han sido los logros que la medicina ha conseguido con el fin de aliviar los grandes males o poner luz allá donde sólo se creía había oscuridad. La fertilidad ha sido siempre uno de los grandes enigmas en los seres humanos, por ello el que se haya conseguido poder resolver algunos de ellos, y dar solución, ha sido de esos grandes logros más aplaudidos de los últimos tiempos.

Pero aunque creamos que conseguir la fertilización asistida es un logro reciente, lo cierto es que tras de sí lleva muchísimo trabajo y arduas investigaciones desde siglos atrás. No en vano, los primeros datos nos llegan desde Londres en 1776, cuando un doctor logró inyectar el semen de un hombre en la vagina de su esposa al padecer hipospadia, una patología que impide al varón depositar los espermatozoides en la vagina de la mujer.

A partir de ese momento, en el que se consiguió el primer embarazo con ayuda (al menos el primero del que se tiene conocimiento), la medicina no ha dejado de investigar y crecer en torno a este tema. El siguiente logro fue cuando un científico italiano, en 1779, consiguió la primera inseminación artificial con éxito en mamíferos. A lo largo del siglo siguiente, distintos estudios ya se encaminaban hacia lo que hoy se conoce como fecundación invitro, aunque no sería hasta el siglo XX, concretamente en 1969 cuando aparecía esta técnica en toda su plenitud.

El éxito cumbre fue en 1978 cuando nació Louise Brown, más conocida como “la niña probeta”. Su concepción se había realizado nueve meses antes en un laboratorio mediante la técnica de fecundación in vitro, es decir, a la madre se le extrajo un óvulo y se le fecundó, con el esperma del padre, dejándolo reposar durante unos días para, de nuevo, inyectarlo en el útero materno.

Después de aquel gran milagro, las fecundaciones asistidas no han dejado de mejorarse y crecer, consiguiendo que millones de parejas puedan conseguir el sueño de ser padres.

Vía | Nascentis
Foto | Infirmus

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