28 septiembre 2017 Recién Nacido, Salud

recién nacido

Con la llegada del recién nacido a casa llegan, también, un buen número de dudas, preocupaciones y sorpresas que nos pueden crear cierta angustia y desazón. Aunque es importante que vivamos la crianza de una forma placentera y sin grandes agobios, es inevitable que nos sintamos perdidos en algunas cuestiones, especialmente porque no hay dos niños iguales, ni circunstancias idénticas para todos. La mejor forma de aliviarnos es preguntar a nuestro pediatra y dejarnos llevar por la intuición.

Suele ser bastante frecuente que notemos que nuestro recién nacido parece que haya llegado al mundo resfriado. Le notamos la nariz taponada, hace ruiditos al respirar, paraece que tiene una congestión mucosa, pero los mocos no acaban de salir. No es nada preocupante, se trata de rinitis seca y se le pasará en unos días.

Adaptándose a un ambiente más seco

La rinitis seca se produce cuando el bebé cambia su escenario vital en el momento del nacimiento. A lo largo de los nueve meses nuestro bebé está flotando en el líquido amniótico y, por lo tanto, todo su cuerpo está totalmente hidratado y bien mojado. En el momento del parto, sale a un medio seco y, en muchas ocasiones, algo hostil. Hasta que su organismo se adecue perfectamente, es normal que notes pequeños trastornos pasajeros. Uno de ellos es su nariz.

Quizás hayas pensado que se ha constipado pero no es así. De hecho si te das cuenta, parece que tiene la nariz taponada por los mocos, pero ni uno sólo de ellos se ve aparecer. Sólo se trata de una sequedad en las vías nasales que no se han acostumbrado, todavía, a la sequedad del ambiente tras el del vientre materno.

suero fisiológico para el bebé

Humedecer su nariz con suero fisiológico

Para solucionarlo bastará con echarle unas gotitas de suero fisiológico varias veces al día, con el fin de mantener hidratada esa zona. Si vemos asomar el moco, entonces podemos ayudarnos con un aspirador nasal, pero nunca hacerlo si no existiera mucosidad, ya que podríamos agravar esta congestión.

Sabrás que es rinitis seca porque el bebé tiene dificultad al respirar pero no presenta síntomas de encontrarse enfermo, no tiene fiebre y sigue con su actividad normal. No debemos olvidar que los bebés realizan cambios constantes a lo largo de sus primeros días, y muchos de ellos son procesos normales, y necesarios, para adaptarse al mundo nuevo en el que les toca vivir.

Vía | Mi pediatra online
Fotos | Embarazos y bebés y Bekia padres

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