25 octubre 2017 Consejos, Recién Nacido

el perro y el bebé

Con la llegada del bebé a casa son muchas las cosas que han de cambiar en nuestra vida. Es como si nuestra rutina se pusiera patas arriba y nada de lo que hacíamos hasta el momento se pudiera conservar. Con el bebé llegan cambios en el sueño, en la alimentación y en nuestras aficiones. La casa se vuelve más peligrosa y hasta lo más nimio toma una importancia de increíbles dimensiones.

Aunque todo dependerá del carácter de cada familia y lo desenvueltos que nos encontremos con este nuevo miembro, es importante saber que hay algunas precauciones que debemos tener en cuenta, mucho más si en el hogar hay un perro conviviendo con nosotros. Por ello debemos prepararlo con cuidado para que ni el animal ni el recién nacido sufran ningún problema.

La mayoría de perros aceptan bien la llegada del bebé

La mayoría de los perros aceptan de buen grado la llegada de un nuevo miembro al hogar. Sólo son unos pocos los que pueden sentirse rechazados o celosos, algo de lo que dependerá nuestra actuación y la forma de tratarle a partir de la llegada del bebé.

En cualquier caso es necesario observar, con anterioridad, si nuestro perro es sociable y tiene un buen comportamiento, en especial, con los niños. No olvidemos que los peques, en su afán de juego y ausencia de temor ante las reacciones animales, suelen comportarse de manera inconsciente, abusando de la paciencia y buen carácter del can. Lo que le puede llevar a tener una mala reacción en un momento dado.

Si nuestro perro es violento o tiene reacciones adversas ante la gente, es necesario que consultemos con el veterinario o educador canino para prepararle ante la llegada del bebé. Ellos sabrán darnos algunas pautas para que ese proceso se produzca de una forma natural y sin peligros para el recién llegado.

Pasear con el bebé y el perro

Pequeños consejos para una perfecta convivencia

En el caso contrario no debemos preocuparnos, aunque sí hay que tener en cuenta ciertos aspectos que van a hacer mucho más fácil la aceptación, consiguiendo una convivencia perfecta entre ambos.

  • No dejes de prestarle atención con la llegada del bebé. Sigue siendo cariñoso con él y dedícale tiempo a acariciarle o jugar con él, como siempre lo has hecho, aunque ahora quizás el tiempo sea menos.
  • Ve presentándole al bebé poco a poco. Ponlo cerca para que pueda olerlo y comprobar que es un ser totalmente indefenso.
  • Hazle partícipe de los paseos familiares y los juegos en el parque, de esta forma asociará al bebé con la diversión que le producen esos momentos de complicidad familiar.
  • No riñas nunca al perro cuando se acerque a la cuna del bebé. Deja que sacie su curiosidad y le huela y le vea.
  • Nunca dejes solos al niño y al perro, debes estar siempre presente cuando estén ambos juntos. Por el contrario no es bueno que aisles al perro en una habitación aparte o le encierres.
  • En cuanto el niño empieza a gatear y moverse por sí solo, enséñale a acariciar al perro sin causarle daño.

Vía | Encantador de perros
Fotos | Buzz sharer

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