9 abril 2015 Recién Nacido

Estudio sobre el cerebro del recién nacido

Un estudio ha demostrado un dato muy triste y preocupante, los niños que nacen dentro de una familia desfavorecida económicamente tienen los cerebros más pequeños y pueden adquirir menos habilidades cognitivas.

Las consecuencias de la pobreza son muchas, no solamente afecta la salud física sino que también afecta la parte mental de las personas. Los niños que nacen en las familias desfavorecidas tienen cerebros hasta un 6 por ciento más pequeño que los que viven en familias de clase alta.

El trabajo que lo demuestra ha sido realizado por las neurocientíficas Kimberly Noble (quien pertenece a la Universidad de Columbia de Nueva York) y Elizabeth Sowell (perteneciente al Hospital de Niños de Los Ángeles en California). El estudio tenía el fin de comprender las razones biológicas que se esconden detrás de la pobreza. Tengamos en cuenta que en países como los Estados Unidos las familias más pobres pertenecen a grupos étnicos minoritarios. Por esa razón las consecuencias de la pobreza no se entremezclarían con las características étnicas.

Para la investigación se realizaron resonancias magnéticas que se focalizaron en la superficie cortical del cerebro, una parte en donde tienen lugar las actividades cognitivas vinculadas al desarrollo del lenguaje, la imaginación y la memoria.

A pesar de que la noticia no es positiva se puede tener cierta esperanza al respecto, ya que los investigadores señalaron que la situación puede ser reversible. La elasticidad que tiene el cerebro permite pensar que mediante un aumento en la atención a los niños o si se mejora la alimentación se puede eliminar o reducir las diferencias cerebrales.

Vía | Scoop
Foto | Flickr – Pablo Contreras

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