29 junio 2012 Parto

Las matronas cumplen una importante función social

Seguramente ponerse a hablar con una matrona es una de esas experiencias difícil de olvidar, sus historias y sus anécdotas son muy interesantes, además de permitirnos ver y valorar cada vez más su trabajo. Un trabajo lleno de amor que en ocasiones puede verse complicado cuando algo falla.

Una de las mayores matronas del país es Andrea Roja Gómez, con una memoria impecable a sus 87 años, ella contagio el amor por su trabajo a su hija y a su nieta (María Josefa Rodríguez Rojas y Ainhoa Liaño). Gracias a sus conocimientos y experiencias se están generando cambios en la maternidad española.

Me parece muy positivo que antes de realizar cambios se consulte con personas con experiencia, quien mejor que ellas para saber cuales son las cosas que funcionan y cuales no.

Gran parte de la experiencia (casi tres décadas) de Andrea la obtuvo en Corral de Almaguer, un pueblo de Toledo. En ese lugar calcula que trajo al mundo más de 8 mil niños viviendo miles de casos dignos de conocer. A principios del siglo XX se veía dentro de la profesión tres títulos oficiales: matronas, practicantes y enfermeras. Recién en el año 1953 unificaron los títulos. Al principio tuvo muchas dificultades para realizar su profesión, en esa época existían mujeres que si tener formación realizaban el papel de matronas.

Andrea cuenta que: “A pesar de las intrusas, yo siempre tuve un gran apoyo de los médicos. Me respetaban mucho” agregando que “Yo he ido a las casas nevando, lloviendo, por la noche… A cualquier hora. Era mi trabajo“.

Vía | El Mundo
Foto | Flickr – PWRDF

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