18 mayo 2017 Salud

Problemas que se podrán detectar antes del nacimiento

Un último artículo dedicado a las malformaciones urinarias que podría sufrir los bebés. Aprovechamos la oportunidad para invitarlos a leer los dos artículos anteriores en los que nos referimos a este interesante tema.

Comenzaremos hablando de las malformaciones urinarias en las vías de eliminación de la orina, por ejemplo, cuando los uréteres no llegan a drenar correctamente la orina. Esto se puede dar por dilatación.

En este casos los uréteres cuentan con un grosor que ira creciendo junto con la edad. Cuando el grosor es excesivo para la edad del pequeño esto puede ser un signo de que la orina está siendo retenida. Cuando la orina no llega correctamente a la vejiga el problema se denomina estenosis, pero si llegan a ella y refluye hacia los uréteres se denomina reflujo vésico ureteral.

Otro problema que puede sufrir un bebé es una malformación de la vejiga.

En ocasiones la cantidad de uréteres podrá ser diferente de dos. También se puede presentar un riñón sin uréter, en este caso el riñón no funciona, o puede suceder que estemos frente a un riñón con dos uréteres. El problema se presenta cuando un riñón tiene dos uréteres, en estos casos existe una tendencia a engrosarse ya que uno o los dos estarán mal formados o contarán con zonas de estrechamiento. Al presentarse un flujo de orina más lento existirán mayores riesgos de infección.

Otro problema que puede sufrir un bebé es una malformación de la vejiga. Existen distintas posibilidades al respecto, el tema es si la vejiga tendrá o no la capacidad de recibir la orina de los uréteres sin mayor resistencia y así evitar que vuelva hacia ellos y si tiene la capacidad de almacenar de forma adecuada la orina y poder vaciar de manera correcta.

Diagnóstico de las malformaciones urinarias en niños

Son muchas las malformaciones urinarias que podrán ser detectadas gracias a la realización de ecografías, las mismas se podrán realizar durante la gestación, antes que el bebé nazca.

Durante los primeros días de vida es normal que el bebé llegue a eliminar mucho líquido, lo que puede hacer poco fiable un diagnóstico en ese momento. Cuando pasaron unos días se podrá confirmar y estudiarse de forma más detallada la malformación mediante la realización de una ecografía.

Otra manera de diagnosticar las malformaciones es cuando aparecen infecciones de orina.

Un punto muy importante es saber si será necesario operar o no, esto solo se realiza en muy pocos casos. Suele operarse en el caso de que la malformación sea importante o llegue a afectar la capacidad del sistema urinario para realizar su trabajo correctamente.

Es fundamental un seguimiento para comprobar la evolución del bebé, en la mayoría de los casos el problema se termina solucionando solo, pero se deberá realizar distintos análisis de sangre, renograma isotópico, verificar la presencia o no de infecciones de orina.

Vía | Mi pediatra online
Foto | Pixabay – Taniavdb

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