3 abril 2017 Salud

Un problema frecuente en bebés

Existen diferentes problemas que pueden sufrir los bebés y los niños, una de ellas son las malformaciones urinarias. Hoy te contaremos acerca de la manera en qué se detecta y cómo se tratan.

Los riñones son órganos que se encargan a filtrar la sangre eliminado las sustancias que se deberán eliminar por medio de la orina. Muchos niños pueden nacer únicamente con un solo riñón (monorenos) o que tienen algún problema en uno de los dos riñones generando que no funcionen bien o que no tengan la plena capacidad para realizar su trabajo.

Además, el sistema urinario, está formado por dos uréteres, se trata de conductos que llevan la orina producida en los riñones hasta la vejiga. Existe un uréter por riñón, en algunos casos muy particulares los bebés nacen con dos uréteres para el mismo riñón y en otros casos los tubos están mucho más dilatados de lo normal.

La vejiga es la ‘bolsa’ en la que se puede acumular la orina hasta el momento de su expulsión. Los riñones tienen la función de filtrar la orina de manera continua para después pasar a almacenarla en la vejiga.

Y, por último, dentro del sistema urinario encontramos la uretra, un conducto que se encarga de llevar la orina al exterior de la vejiga. Tiene una longitud diferente en los niños que en las niñas. El esfínter se ocupa de regular la salida de la orina, si este cierre no funciona correctamente aparecerán las pérdidas o escape de orina.

En los casos más graves se necesitaría de diálisis o de un trasplante de riñón

Malformaciones urinarias

Podemos decir que estamos frente a este problema cuando algunas de las partes del sistema urinario cuente con una malformación. Son muchas las malformaciones que se pueden dar, en ocasiones aparecerán de manera aislada y, en otros casos, se relacionarán entre sí.

Lo importante es que estas malformaciones generarían un mal funcionamiento del sistema urinario, provocando que los riñones no puedan realizar correctamente sus funciones ni llegando a eliminar los desechos del organismo. Si esto pasa empiezan a acumularse los tóxicos en el cuerpo ayudando en la aparición de otras enfermedades. En los casos más graves se necesitaría de diálisis o de un trasplante de riñón.

Si bien las malformaciones urinarias no son extrañas, en muchos casos estos problemas son leves y no generan un problema en el correcto funcionamiento de los riñones. Realmente son contadas las veces en que una malformación en niños se termine realizando diálisis o se necesite de un trasplante. Son casos muy raros y poco frecuentes.

Cuando existe una malformación urinaria se puede generar una infección en el trayecto de salida de la orina, se deben tener en cuenta estos cuadros para determinar si es un problema frecuente que debe ser tratado con el pediatra.

Vía | Mi pediatra online
Foto | Pixabay – Public Domain Pictures

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