5 mayo 2009 Consejos, Padres y madres, Seguridad

bebe llorando

A veces los padres quisiéramos ser magos y evitarles todos los tropiezos a nuestras criaturas. Pero eso es imposible, lo que sí podemos hacer es echar mano del repertorio “cura-todo” que, no les va a quitar el chichón o el golpe pero, al menos los va a llenar de mimos y cariños que es lo que más necesitan en ese momento. Sabemos que, seguro, tenéis un montón de estos trucos para calmarles el dolor pero, por si acaso, aquí os dejamos unos cuantos:

  • Cura sana: es el clásico que todo el mundo conoce y, aunque hay múltiples versiones, una de ellas es así: “Cura sana, culito de rana, si no se cura hoy, se curará mañana”. Mientras recitamos frotamos el golpe suavemente y luego, le damos un beso en la zona.
  • Crema milagrosa: es bueno llevar siempre en el bolso una crema hidratante o aceite corporal suave, este ungüento nos va a servir para todo (excepto para las heridas). Le frotamos suavemente mientras le dedicamos palabras dulces.
  • Un dibujo para quitar el dolor: si el golpe es en un sitio visible para el niño, podemos dibujarle con un boli una cara sonriente o de un animal o un corazón. Le explicaremos que el dibujo le está ayudando a curarse.
  • Las tiritas mágicas: a los pequeños les encanta llevar una señal como ‘trofeo’ de su dolor. Podemos comprar tiritas de colores o con dibujos y utilizarlas, además de las heridas, cuando se ha producido un golpe o un moratón.
  • Soplar muy despacio: esta técnica, además, es buena para la relajación, sobre todo cuando el niño está muy nervioso. Debemos explicarle que así, apagamos el dolor.
  • El muñeco también: una manera de tenerlos distraídos mientras le lavamos y curamos la herida es darle su muñeco preferido y todo lo necesario: algodón, tiritas… y que haga lo mismo con el muñeco, que nosotros le estamos haciendo a él.

Vía | Ser Padres

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