10 febrero 2017 Consejos, Salud

dispositivo inteligente bebé

La tecnología ha avanzado de forma sorprendente durante los últimos años. Tanto es así que ahora ocupa espacios que antes le eran totalmente ajenos, convirtiéndonos, con un simple smartphone en todo un experto en cualquier materia, por delicada que sea.

Este es el caso de la salud de los bebés, la preocupación de los padres y las últimas tecnologías. Desde medir la temperatura con toda precisión, su volumen de oxígeno en sangre, las pulsaciones hasta la presión arterial, se ha convertido en algo tan sencillo como colocarle al niño un dispositivo en su cuerpo y tenerlo fielmente controlado con nuestro teléfono inteligente. Pero ¿resulta recomendable? Según pediatras estadounidenses lo único que consiguen es colapsar los servicios de urgencias de los hospitales, ¿sabes porqué?

Provocan temores infundados en los padres

Es normal que con la llegada de un bebé a casa, sobre todo si es el primero, nos sintamos totalmente desprotegidos ante esta importante experiencia que nos toca vivir. Como bien dice la leyenda: “vienen sin manual de instrucciones” y a veces la responsabilidad nos sobrepasa, ante el temor de hacerlo mal. Es aquí donde la industria tecnológica pone su granito de arena para hacernos más fácil la crianza de nuestro bebé. Pero, ¿realmente nos lo pone más fácil o nos lo dificulta mucho más.

El Children`s Hospital de Filadelfia, en Estados Unidos, ha sido el primero en alertar a la sociedad sobre los problemas que acarrean este tipo de dispositivos. Según los expertos, la única función de estos aparatitos es crear una alarma innecesaria en los padres ya que, en sí mismos, ni curan, ni previenen, ni diagnostican, por lo que su función es totalmente nula.

Dispositivos inteligentes

Dispositivos para bebés sanos que sólo provocan alarma

Precisamente porque en los últimos tiempos la tecnología ha ocupado todos los sectores de nuestra vida, y ante ciertos asuntos los padres se sienten más tranquilos, el mercado se ha llenado de nuevos inventos que no van a ningún sitio. Según el doctor Bonafide:

Estos dispositivos se comercializan de manera agresiva a los padres de bebés sanos, prometiéndoles tranquilidad sobre la salud cardiorrespiratoria de su hijo. Pero no hay evidencia de que estos monitores sean salvavidas o incluso precisos, por lo que pueden causar temor innecesario, incertidumbre y dudas en los padres.

Ante cualquier medición que parezca anómala, los padres acuden de inmediato a las urgencias del hospital, incluso aunque vean que el niño se encuentra perfectamente y no presenta ningún signo de alarma. Esto provoca que los servicios de urgencia de los centros sanitarios se colapsen, ocasionando terribles trastornos en la atención sanitaria.

Falta de regulación

El problema viene dado por la falta de regulación a la hora de comercializar estos productos que, supuestamente, se encuentran dentro del plano sanitario, aunque en realidad ninguna institución sanitaria los ha aceptado ni dado como buenos. Por eso las dudas son razonables, cuando los pediatras afirman que las mediciones no son exactas y pueden provocar más perjuicios que beneficios en la tranquilidad de los padres.

Vía | Finanzas
Fotos | Clipset y El rincón de los dormilones

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