3 enero 2016 Consejos, Otros

Soy Padre: Resfriados y visitas al médico

La entrada del frío ha sido, durante este año, muy extraña. Vosotros mismos habréis podido comprobar que hasta hace unas semanas teníamos en el ambiente una temperatura primaveral. Ha sido hace pocos días que la lluvia y el frío han entrado en serio. Y puedo decir que este cambio le ha sentado mal a nuestro bebé. El problema se ha materializado en forma de resfriado. Y nosotros, claro, nos hemos asustado. Tanto que hemos tenido que acudir a Urgencias para comprobar que todo estuviera bien.

Los síntomas del niño eran los típicos: tos, mocos y una actitud un poco seria. Ante la situación, y teniendo en cuenta que no queríamos que el inconveniente fuera a más, hemos ido al médico. En la sala de espera ya nos suponíamos lo que nos iban a decir. Todos los niños que estaban esperando sufrían los mismos síntomas. En mayor o menor medida, acudían por el mismo problema. Está claro que los médicos no iban a encontrar ninguna novedad.

El diagnóstico ha sido bastante rápido: solo un resfriado que, afortunadamente, requiere un tratamiento muy leve. Por el momento, algunas limpiezas nasales (en farmacias venden un pequeño aspirador que se puede aplicar) y mucho líquido. Las tareas que debemos llevar a cabo no son nada del otro mundo. Cada pocas horas aplicamos una limpieza nasal con el objetivo de deshacernos de los mocos que tiene y, siempre que es posible, le damos agua.

Mucho cuidado con los resfriados

Soy Padre: Resfriados y visitas al médico

No hay duda de que poco a poco va mejorando. Ha recuperado la sonrisa y tanto la tos como los mocos van a menos, por lo que podríamos decir que el problema ha sido casi solucionado. La verdad es que es una pena que el cambio de tiempo haya provocado tantos resfriados en niños. En este tipo de momentos es recomendable ser precavidos con el fin de que las enfermedades hagan el mínimo acto de aparición.

En nuestro caso, el responsable del resfriado ha sido un simple cambio de temperatura. Y no ha ido a más. Recomiendo personalmente mantener al niño siempre abrigado y lejos de posibles fuentes de virus que le contagien. Por supuesto, ante cualquier sospecha es recomendable acudir al pediatra. Ya sabéis que existen algunas enfermedades que se incuban antes de salir a la luz.

Afortunadamente, en esta ocasión el niño solo ha tenido un resfriado y estamos evitándolo sin remedios mayores. Si no se llevan a cabo los cuidados idóneos, puede ir a más, lo que significa que podríais llegar a llevaros un buen susto. Tened cuidado.

Fotos | Wikimedia Commons – Kozuch | FlickR – Andrew Vargas

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