27 junio 2009 Fertilidad, Padres y madres

Ser padre después de una vasectomía
La vasectomía es una manera permanente de evitar ser padre. Es una intervención quirúrgica no invasiva, que consiste en cortar y bloquear los conductos deferentes para evitar que los espermatozoides se mezclen con el semen. De esta forma el hombre queda infertil y no hay posibilidad de embarazo. Cuando un hombre decide hacérsela, es porque está convencido de que no querrá tener hijos. Sin embargo la vida es tan larga que en ocasiones algunos se arrepienten de esta decisión.

Aunque en principio es un método anticonceptivo permanente, los avances médicos han conseguido que muchos hombres consigan ser padres tras una reversión de la vasectomía. Hay dos procedimientos quirúrgicos principales para revertir una vasectomía: la Vasovasostomía y la Epididimostomía.

En ambos casos se trata de conseguir que el esperma vuelva a contener espermatozoides. La vasovasostomía es la que se realiza preferentemente, consiste en cortar y volver a unir los conductos deferentes. Es una cirugía ambulatoria que dura unas dos horas. Su porcentaje de éxito es el más elevado. La epididimostomía es un poco más compleja, y se realiza cuando no sirve la primera, generalmente porque los conductos deferentes estén bloqueados. En este caso la cirugía dura unas 5 horas aunque el paciente tampoco tendrá que dormir en el hospital. La reversión de la vasectomía no garantiza el embarazo. Las posibilidades están en torno a un 64 por ciento en el caso de la vasovasostomía y un 40 por ciento tras la epididimostomía.

Hay opciones no quirúrgicas para ser padre después de una vasectomía:

  • Recurrir a un banco de esperma. Antes de someterse a la vasectomía, el hombre puede guardar esperma que podría ser utilizado en un futuro para que su pareja se someta a alguna técnica de reproducción asistida.
  • Aspiración testicular de esperma. Consiste en extraer esperma del epidídimo o de tejido de los testículos que contiene pequeñas cantidades de esperma.

En estas dos opciones hay que utilizar la fertilización invitro para conseguir un embarazo. También sería posible utilizando esperma de un donante. Entre un 20 y un 35 por ciento de los pacientes consiguen tener un bebé tras estos métodos.

Tanto la vasectomía como su reserción quirúrgica tienen sus riesgos, los mismos que cualquier operación. Además son procedimientos que cuestan mucho tiempo y dinero. Lo ideal sería estar muy seguro y muy bien informado antes de decidirse por una vasectomía o por revertirla.

Vía | Pregnancy Info Net
Foto | Image cache

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