7 junio 2017 Lactancia

Hablaremos de la baja en producción de leche

El día de hoy hablaremos acerca de lo qué es la hipogalactia o la baja en la producción de leche materna. Uno de los temores que pueden afrontar las mujeres que van o han tenido un bebé es no tener la cantidad de leche suficiente para alimentar a sus pequeños.

En muchas oportunidades este temor es consecuencia de no conocer la fisiología de la lactancia ni saber cómo ha evolucionado la misma, siendo algo natural. Otro aspecto que puede influir es la presión del entorno, esto incrementa las dudas.

También es cierto que, en algunos casos particulares, se puede generar una escasa producción de leche materna, lo que impedirá o dificultará la lactancia. Ante esta situación será necesario detectar el problema a tiempo, y si es necesario comenzar un tratamiento a tiempo.

Estamos en condiciones de dividir la hipogalactia según sus causas.

Diferentes tipo de hipogalactia

En términos generales estamos en condiciones de dividir la hipogalactia según sus causas. En algunos casos estaremos frente a una hipogalactia transitoria, que provoca una merma de manera temporal en la subida o producción de la leche. También existe la hipogalactia permanente, la misma se vincula a trastornos médicos que necesitan de un tratamiento específico.

Qué es la hipogalactia

La hipogalactia es una escasa producción de leche, que no permite tener la cantidad suficiente para poder satisfacer las necesidades nutricionales del pequeño.

Los expertos en la materia consideran que se trata de un problema con diferentes causas. Los factores que la generan pueden ser varios, en algunos casos se genera por un mal manejo de la lactancia, en otros casos por tener una escasa estimulación de la glándula mamaria.

En los casos que se de por una mal manejo de la lactancia podría esta pasando que no se le ofrezca al bebé la cantidad de veces y el tiempo necesario, por ejemplo, cuando se brindan menos de 8 tomas en el día o cuando una madre le da el pecho controlando el tiempo (un número de minutos específico por cada pecho). Así no se dejará que el bebé extraiga la cantidad de leche que se requiere y falsea la producción

También se puede dar que el bebé tenga un mal agarre al pecho o tenga una mala postura, o que tenga una succión poco efectiva. El último caso se puede ver en los bebés muy dormilones que no llegan a estimular la glándula o sacan poca cantidad de leche, generando así una bajada de la producción

En estos casos que hemos mencionado es posible revertir la situación al mejorar la causa e incrementando la frecuencia de la estimulación y la extracción de la leche. También será posible aumentar la producción de la leche mediante una técnica de extracción efectiva.

Vía | Alba Lactancia Materna
Foto | Pixabay – Briefkastem2

También te puede interesar

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *