10 octubre 2015 Noticias, Opinión, Padres y madres

A debate: Permiso de maternidad para los abuelos

Los bebés humanos siempre han sido criados por su madre en colaboración con el padre y, el resto de la tribu. Hacerlo sola es una misión realmente complicada y el bebé se pierde la parte que cada uno aportaría a su desarrollo. Actualmente papá y mamá comparten la responsabilidad y ya no se considera a la cría dependiente exclusivamente de su madre, excepto en los casos en que ella elige la maternidad en solitario. Pero, en muchas ocasiones, la vida que llevamos obliga a la pareja a buscar ayuda fuera de casa para la crianza y ¿qué mejor opción que los abuelos?.

En Reino Unido siete millones de abuelos colaboran en la crianza de sus nietos y de ellos, dos millones han dejado su empleo o reducido su jornada por este motivo. La cifra impresiona incluso a los políticos que plantean que los abuelos puedan compartir la baja de maternidad con los padres. ¿Te parece una medida lógica?

Hablando en general, porque siempre hay casos particulares que no encajarían, a mi me parece un error de concepto. Yo decido tener hijos, yo me preocupo de como voy a cuidarlos y como voy a hacer compatible el resto de mi vida, trabajo, pareja, familia, ocio…con la misión principal, criarlos. Desde mi punto de vista hay una gran diferencia entre tener ayuda para cuidar de los niños y, que sean otros los que alteren su vida porque yo he decidido ser madre (o padre), aunque lo hagan con gusto.

Soy la primera en pedir una conciliación real que nos permita seguir trabajando mientras acompañamos a nuestros hijos en sus primeros años. Pero por ahora tenemos lo que tenemos y cuando decidimos ser padres, porque hoy día es algo que se programa y se piensa, hay que ser consecuentes. Si la crianza se va a compartir con los abuelos, ¿no deberían poder opinar sobre nuestra futura paternidad?. Si no les tenemos en cuenta al tomar la decisión, ¿no es egoísta “obligarlos” a asumir semejante labor?

Será que yo no he tenido opción y veo la situación con distancia. Echo de menos que los abuelos se lleven a los peques una tarde a merendar o les cuiden mientras voy al médico, que vayan a ver la función del cole y sobre todo la relación tan especial que habrían tenido. Pero jamás me habría planteado que ellos cambiaran sus vidas para yo seguir con la mía y salvo una situación excepcional, como un hijo con una especial dificultad, no les imagino supeditando sus vidas a mi decisión. Eso ya lo hicieron cuando les tocó, cuando voluntariamente decidieron poner sus vidas patas arriba convirtiéndose en padres.

Foto | Flickr-J.Aaron Farr

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