16 diciembre 2009 Desarrollo, Ocio, Otros

Cómo maneja a sus padres un niño de apenas dos años Seguro que a todos los que tenéis un hijo que ha superado o está a punto de llegar a la barrera de los dos añitos os suena la escena de ponerse a llorar sin más solamente cuando estáis presentes. Entre otras cosas para que os de pena y les hagáis caso. Supongo que es el primer paso de las rabietas.

Y es que los niños, aunque no lo parezcan, desde que son bien chiquitos saben perfectamente cómo manejar a sus padres. Saben qué le tienen que pedir a papá o qué a mamá para que su petición sea atendida de la mejor manera y más rápida. Mirar sino un vídeo en el que un pequeñajo únicamente llora cuando están delante sus padres.

En el momento en que sus progenitores desaparecen de escena se les pasa el llanto inconsolable y él solito se levanta, sin llorar, para llegar hasta la habitación en la que se encuentre alguno de los dos y proseguir con su chantaje emocional.

Viendo estas imágenes, lo cierto es que te entran ganas de reír, pero pensemos por un momento si también nuestro hijo es capaz de tomarnos el pelo de esta manera.

Juegan con tus sentimientos tratando de que se te rompa el alma y acudas corriendo a ver qué le pasa. Sin embargo, es una de sus tretas para llamar la atención o conseguir aquello que ya le habías dicho que no. Es increíble lo espabilados que somos ya desde bien pequeños. Lástima que muchos pierdan ese sentido con el trascurso de los años. ¡Qué disfrutéis del vídeo!

Vía | CharHadas
Foto | Fun 140

También te puede interesar

Comentarios

2 comentarios
  • Pero aquí quién tiene un problema? los papás o el niño? Yo creo que de momento los papás, porque dejarse manejar por un niño de dos años, no dice mucho de dos adultos hechos y derechos. Y a largo plazo el niño, porque hacerle creer a un niño de dos años que tiene más fuerza que sus progenitores es llevarle a un estado de confusión de la realidad que puede desembocar en problemas psicoemocionales mucho más graves con los años, si es que la conducta ambivalente de los padres se sigue manteniendo. Y no me refiero a que haya que utilizar la fuerza para “doblegar” a alguien que no mide un metro, sino la cabeza y saber ponerse uno en el lugar del adulto que le corresponde. Saber cuándo se puede ceder con elegancia y cuándo el no es un no rotundo y no hay llantinas que vangan. Los niños son esponjas que absorven y copian lo que ven de los adultos. ¿Cómo es la comunicación entre esos padres? ¿Utilizan también el chantaje emocional para conseguir lo que quieren el uno del otro? Yo creo que somos mayores para ver más allá de una simple conducta infantil sin llevarnos las manos a la cabeza y sin demonizar a quien menos culpa tiene.

  • Mónica M. Bernardo

    Mónica, estoy de acuerdo contigo en que hay que saber hablar con nuestros hijos y saber cuándo tienen rabietas y cómo manejarlas. El vídeo era un ejemplo ‘gracioso’ de esas rabietas y de los listos que son los enanos. Ni defendemos que se salgan siempre con la suya ni que los padres ‘dobleguen’ a sus hijos. Hay mucha tela que cortar sobre ese asunto. Gracias por tu comentario.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *