21 junio 2012 Noticias

fotografia de una jeringa de insulina

Una pequeña se ha quedado sin guardería por ser diabética. Recientemente el Ayuntamiento de Girona ha puesto trabas para que se matricule una niña de 22 meses por padecer una enfermedad considerada como crónica.

La pequeña se llama Ester y con sus 22 meses de edad tiene que empezar a sufrir los problemas de su enfermedad, desde que aprendió a hacerse entender debe preguntarle a sus padres si puede o no comer determinados alimentos, desde su nacimiento debe cuidar los niveles de azúcar en sangre. Además ya sabe que si se siente mal necesita comer una galleta o debe tomar un zumo, pero al ser muy pequeña aun no es autónoma y necesita que un adulto le realice sus glucemias y le brinde la insulina antes de las comidas.

Estos cuidados son los que han generado problemas al querer matricularla. Sus padres tenían los puntos necesarios y entraron en las listas provisionales de admitidos, pero la Oficina Municipal de Escolarización de la ciudad de Girona desestimó su petición. El
Motivo es la enfermedad de la pequeña.

Mireia Ros, sui madre señala que: “Nos dijeron que no le podían dar una plaza como alumna de necesidades educativas especiales porque no tienen dinero para contratar a personal de apoyo en los centros, y que tampoco la admitían como una alumna ordinaria porque tiene diabetes“. Lo único que se necesita es tener un adulto que la controle y que le haga la glucemia y le ponga la insulina. Dentro del hospital Josep Trueta realizan cursos para maestros y para personal educativo, esto ayuda a que los niños diabéticos tengan una escolarización como cualquier otro niño.

Vía | La Vanguardia
Foto | Flickr – Jill A Brown

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  1. Bitacoras.com 21 junio 2012

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