23 abril 2012 Opinión

Respetar la decisión de los padres
He leído un comentario del Presidente de la Conferencia Episcopal, cardenal Rouco Varela, realizado en el periódicoEl Mundo, y, ciertamente, me sorprende que ciertos personajes públicos, con alto poder de convicción sobre algunas masas, viertan sus criterios sin tener en cuenta los sentimientos o pensamientos de otra parte de personas que actúan de otra manera.

Con respecto al artículo que aparece en dicho medio impreso, con fecha 19 de abril, creo que hay que tener un poquito más de comprensión hacia ciertas personas que toman, libre y razonadamente, decisiones en relación a la opción de dar a luz a un bebé con alguna disminución como pueda ser el Síndrome de Down (quizás, la prueba prenatal sobre una discapacidad más común).

No le falta razón ninguna sobre que son personas con los mismos derechos que nosotros. Derecho a nacer, derecho a vivir, derecho a trabajar. A ninguna persona con sensatez se le ocurriría hacer reproche alguno al respecto. Pero quizás habría que tener en cuenta otros enfoques.

¿O acaso no tienen las personas derecho a optar por no alumbrar a un bebé con una discapacidad o defecto congénito por el hecho de que no se encuentran preparadas o instruidas para responsabilizarse de ese ser humano? ¿No cree que pueda ser posible que alguien no se sienta en condiciones para ello?

No todo se basa en que queramos tener un niño guapo, rubio, con ojos azules y con el futuro de un Einstein en potencia. No todo radica en eso ni todo el mundo es así. Quizás haya que comprender a esas personas que creen que no podrán dar a ese niño los cuidados, atenciones y educación correspondiente para amenizar y facilitar su camino en la vida.

Creo que sería mucho más grave el hecho de que algunas parejas tuvieran bebés con alguna de estos problemas sin pensar que son algo más especiales que los demás y que, por lo tanto, pueden llegar a requerir otro tipo de atenciones, sobre todo a su más temprana edad. A pesar de que mantengamos que esta es una sociedad tolerante, sigue costando poco señalar con el dedo a quien es diferente a nosotros.

Le pediría al Cardenal Arzobispo de Madrid , con todo el respeto, que tuviera la misma sensibilidad que ha demostrado con sus palabras en este artículo, con las personas que deciden no asumir el riesgo al no sentirse competentes para aportar una vida mejor a los niños con esa minusvalía. Sin duda, ser comprensivo debe predominar, sobre todo, en los sitios más altos.

Vía | El Mundo
Foto | flickr-Municipalidad de Miraflores

También te puede interesar

Comentarios

Enlaces y trackbacks

  1. Bitacoras.com 23 abril 2012
  2. Sentido y sensibilidad 9 mayo 2012

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *