18 agosto 2012 Noticias

Discriminacion a unos padresEsto ha sucedido en Nuevo Laredo, en México. La pequeña Rita Marley, de tres años, se va a ver privada de acudir a la guardería el próximo curso, debido a que los responsables del centro donde lo iba a hacer no aceptan el aspecto exterior de sus padres.

Mediante una llamada telefónica, se les comunicó a los padres, César y Neida, que la niña no podía ser escolarizada en el centro en cuestión, debido al aspecto de ellos, en especial por presentar tatuajes y perforaciones. La directora del colegio se encargó de transmitirles la denigrante noticia.

Inmediatamente, se dirigieron al centro escolar, donde fueron atendidos por la misma directora, una maestra y la dueña del centro. Al parecer, la explicación que daba esta última era que habían recibido quejas por parte de otros padres con respecto a la imagen que iba a dar el centro, aceptando a una niña cuyos padres tienen cabello largo y expansiones en la orejas.

Sin aclarar nombres de las personas que se habían quejado, le devolvieron la fianza depositada para la matrícula. Aunque, con anterioridad, la dueña del centro les había aconsejado que disimularan un poco su aspecto, nunca habían tenido un problema tan desagradable. Hasta ahora.

No soy partidario ni de tatuajes, ni perforaciones, ni pearcings, ni nada por el estilo, pero respeto a los que los llevan. Si todo esto ha sucedido tal cual, me parece infame que no se permita escolarizar a una niña sólo por que su padre o su madre lleven un tatuaje. Para nada criticar al pueblo mexicano, ni se me ocurre. Pero en España aún no he tenido conocimiento de un caso como ese.

Guarderías que conozco, no sólo tienen a niños sudamericanos, marroquíes o árabes, sino que sus padres han ido a recogerlos con indumentarias no españolas o con aspecto no agradable y, salvo que hayan alterado el estado normal del centro, no ha ocurrido nada. Cada cual es libre de tener el aspecto que quiera. Sólo en un mundo como este, se pueden producir estos hechos. La ética y la buena educación que se transmite a los hijos no está relacionada con el aspecto. Lástima que el mundo funcione de otra manera.

Vía | elmanana.com

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  1. Bitacoras.com 19 agosto 2012

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