
Aunque pueda sonarnos a una película de ciencia ficción, cierto es que cuatro mujeres palestinas han quedado embarazadas después de ser sometidas a la técnica de inseminación artificial con el esperma de sus maridos presos.
Debido a la grave situación política y social en la que se encuentran enfrentados Palestina e Israel, estos cuatro hombres a los que no se les permite mantener ningún tipo de contacto físico con sus esposas, y que se encuentran condenados, a largas penas, en una prisión israelita, han burlado la vigilancia penitenciaria haciendo llegar su semen hasta una clínica de reproducción asistida en Palestina.


