Todavía estás a tiempo de fabricarle un divertido disfraz a tu bebé. Que luzcan de lo más elegantes, a la par que divertidos, no tiene que significar un desembolso importante.
Ya se sabe que en tiempos de crisis lo mejor es echar mano de la imaginación y de eso, por suerte, andamos bien ataviados. Así que convertir a nuestro pequeño en un dragón puede ser, además de divertido, una forma de reciclar retales que tengamos en casa y que no sepamos que hacer con ellos. Es muy sencillo y aunque yo te voy a dar algunas instrucciones, seguro que tú sabes sacarle mucho más partido, sólo hace falta un poco de maña.









