10 julio 2014

Seguro que a vosotros os pasa, llegas de la compra con esos pequeños caprichos para ti y los tuyos y cuando te quieres dar cuenta ni los has visto ni los verás porque ya han desaparecido, pero lo mejor de todo es que nadie tiene la culpa claro. Eso pasa mucho con el espetec Casa Tarradellas, tú llegas de la compra, lo cuelgas y ves que va menguando sin saber por qué hasta que cuando vas a cogerlo ya solo queda la cuerdecita.

Eso es un misterio que pasa en todos los hogares y que Casa Tarradellas está intentando desvelar, pero no es muy difícil saber qué pasa. El espetec Casa Tarradellas está tan rico y es tan sano que desde el más pequeño de la casa hasta el más grande no pueden resistirse a picotear un poco cuando lo ven en la cocina.

La verdad es que es un snack muy natural y es ideal para esos momentos de capricho que todos tenemos. Eso sin contar que para los peques va muy bien a la hora de la merienda ya que es muy blandito, por lo que les es más fácil de masticar y coger con las manos, a la vez les encanta su sabor y se lo comen como si nada con un poquito de pan. Seguro que te acuerdas de cuando tú eras pequeño y tu madre te preparaba un bocadillo de espetec Casa Tarrdellas, lo que disfrutabas con el.

Sin duda, por mucho que descubramos cuál es el mistero que rodea al espetec Casa Tarradellas no podremos evitar ese juego tan nuestro de empezar el espetec sin que te vean, ir comiendo cachito a cachito sin dejar pistas entre toda la familia hasta que al final uno llega y ya no queda. Porque lo divertido es ver la cara del que llega y se encuentra solo la cuerda colgada ¿no?

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