8 noviembre 2015 Noticias, Padres y madres

Soy Padre: Si, los animales son buenos para los niños

Tengo que reconocer que gran parte de mi infancia se ha caracterizado por estar siempre cerca de todo tipo de animales. Los perros, por ejemplo, han sido una constante, aunque tampoco me he alejado de otras especies como burros, caballos, tortugas o peces. Esta variedad ha provocado en mí un pensamiento muy curioso: ¿tiene algo que ver el estar cerca de animales con mi buena salud? Me he puesto a investigar y a reflexionar sobre esta posibilidad, llegando a un pensamiento positivo.

Con la llegada de nuestro bebé, lo cierto es que esta duda también hizo que pensara en más de una ocasión: ¿qué debía hacer, acercarlo o no a los animales? En una entrada anterior mencioné que era necesario poner algunas limitaciones a la hora de que los niños entraran en contacto con mascotas. Eso sí, un reciente estudio podría hacer que los padres se pensaran mucho las cosas.

Me refiero a una investigación publicada recientemente en Jama Pediatrics, y en la que se confirma la comprobación de que los niños que crecen con un contacto asiduo con animales son menos propensos a contraer enfermedades infecciosas. De hecho, se incluyen tanto los animales domésticos como los de granja.

Según los datos publicados, los niños que habían crecido con un perro durante el primer año de vida tenían un 13% menos de riesgo de padecer asma durante la edad escolar. Dato que aumentaba hasta el 52% de riesgo en edad escolar y hasta el 31% en edad preescolar en los niños que habían estado en contacto con animales de granja.

Si sois padres, os alegrará conocer que esto es debido a que, al estar en contacto con mascotas, los niños desarrollan unas buenas defensas contra los múltiples microorganismos con los que se relacionan, produciendo a su vez “invulnerabilidad” contra un gran número de enfermedades. La lucha tiene ventajas que al final se pueden comprobar en la salud de las personas.

No, no es algo que esté diciendo yo, sino un estudio completamente real y veraz. Las conclusiones son bastante claras: el hecho de que los niños estén con animales les ayuda a ser más inmunes contra enfermedades, ganando en salud. En cualquier caso, siguen existiendo una serie de peligros que es recomendable tener en cuenta. Si, parece que es bueno que los niños se realicen con los animales. Aunque os aconsejo que lo hagan con unos ciertos límites.

Muchos se preguntarán qué es lo que hacemos nosotros. Es evidente que el contacto con los animales, aunque sea mínimo, es inevitable. No debemos considerarlo como algo enteramente negativo. Eso sí, es imprescindible, como ya he comentado, establecer unos ciertos límites que impidan que el niño esté en peligro.

Vía | Tech Insider
Foto | Pixabay – Macla

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