15 marzo 2017 Desarrollo

Un punto clave en su desarrollo

El mantenerse sentado solo o la etapa de sedestación es un paso muy importante en el desarrollo de nuestro bebé, generalmente es algo que ya pueden hacer al llegar a los seis o siete meses de vida. Es un proceso que se va dando de manera natural y nunca se debe forzar.

Generalmente, al llegar a cierta etapa de su vida los bebés comienzan a tener curiosidad de su entorno y buscarán una posición en la que pueden observar mejor, por eso veremos como se esfuerzan a sentarse solos. Para ellos es una manera de descubrir el mundo que los fascinarán.

Al sentarse podrán ir aprendiendo más, podrán alcanzar los objetos cercanos que deseen, podrán manipularlos fácilmente y tendrán la capacidad de explorar las cosas que lo rodean, así su desarrollo cognitivo se verá favorecido, estimulará su atención, el lenguaje, la inteligencia y la memoria.

En muchos casos los padres podemos ayudarlos en este proceso, para ello los tendríamos que colocar boca abajo sobre alguna manta de actividades, una buena posición para que se fortalezcan y desarrollen los músculos de la espalda.

El mantenerse sentado solo o sedestación es un paso muy importante en el desarrollo de nuestro bebé.

Otra forma de darle más fuerza a los músculos es sentarlos en el regazo o jugar con él tomándolo por su espalda y soltándolo por unos pocos segundo para que pueda ir equilibrándose. Al empezar a sentarse con apoyos podremos ponerle cerca algún juguete que le llame la atención, para que intenten cogerlo y luego puedan, de manera segura, regresar a su posición inicial, recuerda que mientras los niños van realizando estos ejercicios tendremos que mantenernos cerca para cuidarlos y evitar caídas accidentales.

¿Cuándo comenzarán a sentarse solos?

Nuestros bebés tendrán diferentes ritmos para sentarse solos, para comenzar a andar o para realizar diferentes actividades, los adultos no debemos apurarlos ni obligarlos a hacerlo ya que podremos generando un esfuerzo innecesario en su columna. Un punto que puedes tener en cuenta es aprender a observarlo, si notas que siempre se apoya en el mismo brazo o si coloca una pierna debajo de sus nalgas deberás ayudarlo a corregirlo posibles desviaciones en la columna.

Si notamos que al llegar a los 9 meses o al año de vida no puede sentarse podremos consultar con un médico. Seguramente le estará faltando un poco de actividad, mayores estímulos y más tiempo de juego con adultos para que se mueva y vaya fortaleciendo su sistema muscular.

Diferentes estudios han demostrado que los bebés prematuros que al nacer pesaron menos de 1,5 kilo no llegan a sentarse en el mismo tiempo que un bebé nacido a término, podría parecer que tienen un leve retraso en el desarrollo motor. Para poder estimularlo según su edad podremos estimularlo empleando una tabla de crecimiento de edad corregida, si tienes dudas recuerda siempre consultar con el médico pediatra.

Por ejemplo, un niño que ha nacido a los siete meses de gestación puede mantenerse sentado solo a los nueve meses, que sería el equivalente a un niño que ha nacido a término (9 meses) y llega a sentarse solo a los 7 meses de vida.

Vía | Reproducción asistida
Foto | Pixabay – Marisa SIas

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