28 agosto 2015 Consejos, Salud

dolor y vacunas

Una de las recomendaciones en la que más se insiste cuando un niño nace, a pesar de sus detractores, es la de inyectarles distintas vacunas con el fin de protegerles de ciertos riesgos y enfermedades. Esta situación, que resulta ser totalmente normal, provoca algunas angustias y llantos en nuestros bebés, especialmente en aquellas que se administran a través de un pinchazo.

Para que esta situación no les provoque miedo, ni angustia, la Asociación Médica Canadiense, ha creado una guía con consejos muy útiles para que los niños no lloren ante las vacunas.

  • Alimentar a nuestro bebé mientras le ponen las vacunas. Está comprobado que dar el pecho les causa tranquilidad y les relaja. Si no le estás dando leche materna o tiene que ir el papá u otro familiar al pediatra, el biberón también puede servir.
  • Darle algo dulce antes de la inyección. Según distintos estudios, aquellos bebés que toman algo dulce antes de la vacuna, lloran menos que aquellos que no lo toman.
  • Si alguno de los padres está presente, mucho mejor, ya que a los bebés les da más seguridad.
  • Tenerlo en el regazo y en posición vertical, ya que así les ofrece un mayor control.
  • Evita cargarlo con mucha ropa ya que a la hora de desvestirle no nos cueste mucho y el niño se desespere.
  • Ese día, intenta ir con tiempo, sin estrés, ya que tu propio nerviosismo, sin duda, se pasará al bebé que acabará angustiándose, incluso antes de la vacuna.
  • Si ya puede entenderte, explícale con palabras sencillas lo que va a pasar en la consulta del pediatra y lo necesario que es para él.

Vía | BBC
Foto | Pixabay – Ben Kerckx

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