Qué hacer si todos quieren tocar a tu bebé

Qué hacer si todos quieren tocar a tu bebé

Escrito por: Leticia   @leticiadelpino    18 abril 2018     Sin comentarios     3 minutos

Si tienes un bebé muy pequeño seguramente te habrás preguntado en alguna oportunidad si debes (o no) evitar que la gente toque a tu bebé.

Si tienes un bebé muy pequeño seguramente te habrás preguntado en alguna oportunidad si debes (o no) evitar que la gente toque a tu bebé. Vivimos en un mundo lleno de gérmenes y bacterias, microbios, infecciones y el miedo al contagio puede aparecer.

Esta es una de las preocupaciones que muchas familias pueden tener. El temor al contagio de gérmenes al bebé. Hoy hablaremos de un tema del que poco se conoce. Entre las causas del descenso de la mortalidad infantil encontramos la salubridad, es muy importante cuidar y proteger a los niños con las condiciones de higiene adecuadas.

Pero, como sucede en muchos otros temas, el peligro está pasarse de un límite a otro, con las consecuencias que acarrean los extremos. Si el niño crecerá en una ciudad sin alcantarillado, donde no se consiga agua potable seguramente habrá una presencia mayor de gérmenes, además de no tener la higiene básica. Esto favorecerá el contagio de enfermedades infecciosas, parasitosis y todo lo que se nos ocurra.

Pero si existe un nivel básico de salud pública los riesgos serán notablemente inferiores. Hablar de una ‘sociedad limpia’ es fundamental. El miedo casi obsesivo de muchas familias a que su bebé se contagie de alguna enfermedad puede ser bastante común.

La importancia de los anticuerpos en los bebés

Algunos toman la costumbre de no salir a la calle durante las primeras semanas, evitando los lugares públicos y ruidosos con el pequeño, además de limpiar de manera contante las manos del pequeño para que no se meta las manos sucias en la boca, y evitar que nadie se le acerque.

Antes de continuar con el tema sería adecuado aclarar un par de conceptos. Podemos pensar que el bebé está indefenso durante los primeros meses de vida, pero lo cierto es que la especie humana ha llegado a sobrevivir durante miles de años sin emplear jabón, antibióticos ni toallitas desinfectantes.

En términos generales el sistema defensivo del bebé está preparado desde su nacimiento para llegar a defenderse de las infecciones. Esto no quiere decir que no será necesario tomar algunas precauciones, pero sin llegar a límites insólitos.

Recordemos que durante el embarazo, desde la sangre de la madre, pasan al bebé anticuerpos contra todas las infecciones que la madre ha pasado en toda su vida. Esto es conocido como inmunización pasiva. Hasta los 8 meses, cuando el pequeño tiene contacto con cualquier infección que su madre ha pasado, es bloqueada por los anticuerpos que recibió durante el embarazo.

Los anticuerpos de la mamá se encargan de frenar los gérmenes y avisar a su sistema defensivo, sin tener que manifestarse a través de la fiebre, tos, mocos, diarrea, etc. Este proceso se repite con un germen tras otro germen durante los primero meses de vida.

Generalmente, si el pequeño vive dentro del mismo entorno que lo ha hecho su adre, se frenarán los problemas en estos primeros meses, y el organismo ya conocerá un amplio porcentaje de los gérmenes con los que esa personita va a vivir el resto de su vida.

En un próximo artículo seguiremos hablando de este interesante tema.

Vía | Mi pediatra online
Foto 1 | Pixabay
Foto 2 | Pixabay


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