La importancia de la hidratación durante el embarazo

La importancia de la hidratación durante el embarazo

Escrito por: Sacra    17 julio 2014     3 Comentarios     2 minutos

Beber agua es fundamental para el ser humano, pero hay situaciones en las que, además, se convierte en la mejor de las armas para combatir ciertas complicaciones o malestares. Beber suficientes líquidos, sobre todo agua, nos ayudará a sentirnos en forma, bien hidratados y, sobre todo, evitar algunos de los problemas que suelen aquejarnos cuando nos encontramos gestando.

Las recomendaciones que nos hacen los expertos es que durante el embarazo y la lactancia debemos tomar al día entre 2,5 y 3 litros de líquido. Repartidos a lo largo de la jornada y en pequeñas ingestas. Esto te ayudará a evitar el tan temido, y por otro lado usual, estreñimiento, así como evitar las infecciones urinarias o cálculos renales. Pero además, bebiendo suficiente agua, también estaremos eliminando todas las toxinas que nuestro cuerpo va acumulando y que, precisamente en estas circunstancias, no son nada recomendables.

Sin duda la bebida más recomendable durante este periodo es el agua. Pero salvo en casos en los que esté contraindicado, también las bebidas que contienen sales minerales pueden ir bien, especialmente para aquellas mujeres que padecen de vómitos y angustias, así podrán reponer todos esos minerales que pierden. Debemos tener en cuenta que durante el embarazo se pierde la sensación de sed, por lo que tendremos que estar más atentas y tomarlo como una tarea de obligado cumplimiento.

Pero además, estar bien hidratada nos va ayudar a evitar males comunes durante la gestación o, al menos, que sus consecuencias sean más leves.

  • El estreñimiento. Además de una buena hidratación, lo debemos acompañar con alimentos ricos en agua y fibra como las frutas y las verduras.
  • Acidez y vómitos. Beber a pequeños sorbos a lo largo de todo el día previene la acidez y para los vómitos, como ya hemos dicho, mejor bebidas con sales minerales.
  • Infecciones urinarias. Al beber más también orinamos más, por lo que nuestro cuerpo tira, así, las toxinas, evitando que se acumulen en el organismo.
  • Deshidratación. Sin darnos cuenta podemos llegar a deshidratarnos, lo que puede acarrear graves problemas, entre ellos contracciones durante el tercer trimestre.

Vía | Más que padres
Foto | Vivir salud


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