Estimulación temprana

Estimulación temprana

Escrito por: Belén    9 enero 2009     18 Comentarios     2 minutos

La estimulación temprana consiste en conocer el desarrollo de la estructura cerebral del bebé y facilitarle la recepción de los estímulos adecuados. Desde mi punto de vista, es algo natural que surge de la observación, el juego y el contacto con tu hijo. Vas viviendo con él su desarrollo y eres consciente de que sus necesidades van cambiando, que aprende cosas nuevas y que su interés varía con los meses. Estar informado sobre el desarrollo normal del niño en cada etapa, nos ayuda a ofrecerle los estímulos que pueda necesitar y a detectar posibles patologías.

El bebé se desarrolla a su propio ritmo, a diferentes actividades, distinta velocidad. Hay quien interpreta la estimulación temprana como una manera de tener super-bebés. Todos hemos sufrido a alguno de esos padres obsesionados con las comparaciones, con preguntas constantes sobre a que edad comenzó tu hijo a hacer algo y con el consabido comentario de que el suyo lo hacía muchos meses antes.

Una persona de mi familia me dijo cuando estaba embarazada, que hasta los tres años un niño sólo debe jugar, que no tiene que aprender nada. Yo no lo entendí, pensé, ¡claro que tiene que aprender!, a caminar, relacionarse, hablar, los colores…Pero al poco tiempo de nacer mi niña ví la luz. Se refería a que el bebé jugando aprende, se desarrolla de manera instintiva. Camina porque es el momento, su musculatura está preparada y durante los meses anteriores te ha reclamado espacio para moverse, explorar, sitios donde agarrarse para levantarse, te ha pedido que le incorpores cuando juegas con él, etc. Lo mismo sucede con el resto de capacidades, experimenta, juega y se desarrolla.

La información es una gran aliada, saber que un bebé sano se sostiene sentado entre los seis y los doce meses es muy útil para ayudarle a conseguirlo. Y nos sirve tambien para ver si hemos descuidado algún aspecto de su desarrollo, si no le ofreces pinturas no puede aprender a garabatear. Pero si se las ofreces y no le interesan, no hay que forzar al niño, ahora que las conoce, ya las pedirá en su momento.

No consigo entender el beneficio que obtiene un bebé que conoce de memoria todos los países del mundo en un mapa, ¿cuántas horas de juego ha perdido? ¿Es natural que prefiera un mapa antes que un peluche?

Vía | Revista Consum entrenosotros


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