11 septiembre 2017 Parto, Salud

anestesia epidural en el parto

La anestesia epidural, también conocida como peridural, se ha puesto muy de moda en los últimos tiempos con el fin de ayudar en las intervenciones quirúrgicas leves a fin de eliminar el dolor durante este proceso. Una leve punción en la médula espinal hace que las terminaciones nerviosas queden adormecidas, por lo tanto el paciente sigue totalmente consciente, aunque sin sentir dolor.

Su uso más frecuente se realiza en los procesos de parto, de esta forma la embarazada es plenamente consciente del nacimiento de su bebé aunque sin sentir los intensos dolores que provoca el alumbramiento. Aunque a priori resulta ser una estupenda solución llena de ventajas, no vamos a negar que también implica algunos riesgos, llegando a tener grandes detractores. Sin embargo, hoy vamos a centrarnos en todo aquello positivo que nos ofrece la anestesia epidural durante el parto.

No se siente dolor sin perder la consciencia

La anestesia epidural se inyecta en la zona lumbar de la espalda con una leve punción. Para evitar problemas al pinchar, la mujer debe colocarse sentada, con la espalda levemente arqueada, o tumbada en posición de decúbito lateral. Este pinchazo apenas es perceptible y en pocos segundos se nota una relajación de todo el cuerpo, siempre sin perder la consciencia.

Es importante inyectarla antes de que las contracciones se hagan muy intensas, ya que en ese caso será totalmente ineficaz, pudiendo traer algún perjuicio más que servir de ayuda.

recién nacido

Algunas ventajas más allá de eliminar el dolor

Según los expertos, las ventajas más importantes son:

  • Quita el dolor de las contracciones. Desde que el niño empieza a querer salir del vientre materno, su fuerza por abrir el único canal de salida es tal, que el dolor se convierte, en algunos casos, en insoportable. Si bien hasta estos últimos años, era impensable que esta tarea se hiciera sin sufrimiento, con la llegada de la epidural se ha encontrado otra salida para aquellas madres que, de forma voluntaria o por prescripción médica, no pueden, o quieren, pasar por ese trance.
  • Las mujeres con diabetes suelen presentar descompensaciones de insulina o glucosa a lo largo de este proceso. Sin embargo, con la epidural, y la total relajación durante el parto, este riesgo se ve anulado.
  • Mujeres con problemas cardíacos o pulmonares. Siempre bajo la supervisión de su médico y ofreciendo todas las garantías, parece que también es una buena fórmula para que sus patologías no se vean agravadas durante el nacimiento del bebé. Al no estar presionadas por el sufrimiento, el cuerpo está relajado y tanto el corazón como los pulmones trabajan mejor.
  • La tensión arterial se mantiene en sus niveles normales. De igual modo que en el caso de los problemas de corazón o pulmones, al no tener que sufrir alteraciones por el dolor, la tensión se mantiene constante sin riesgo de suba en exceso, provocando graves problemas tanto en el bebé como en la madre.
  • Si se tuviera que realizar una cesárea de urgencia, porque el bebé viene mal o la madre no dilata lo suficiente, entre otras muchas cosas, la anestesia ya está administrada, por lo tanto sólo sería iniciar el proceso a toda velocidad.
  • Otra complicación que puede aparecer durante el parto es la utilización de herramientas para que el niño pueda nacer bien. El uso de forcéps, ventosas o similares se agiliza, provocando menos daños.

Vía | Ok diario
Fotos | About Español y Bekia padres

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