9 noviembre 2010 Opinión, Recién Nacido, Salud

La vacuna contra el rotavirus vuelve a las farmacias
Después de cinco meses desde que se paralizó su administración, Rotateq una de las vacunas contra el rotavirus, vuelve a las farmacias. Así lo ha decidido la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) tras un concienzudo estudio. La conclusión es que los fragmentos de ADN de circovirus que habían encontrado son inofensivos para los humanos, que los 37 millones de dosis distribuídas en todo el mundo y que contenían este virus porcino, avalan su seguridad y que es un virus que está normalmente en la carne de consumo humano sin causar ningún problema de salud.

En definitiva han llegado a los mismos resultados que la Agencia Estadounidense del Medicamento y que la homóloga europea. Ya había datos suficientes para saber que no existía ningún riesgo para la salud, y así lo confirmaron nuestros pediatras. En el mes de junio yo me quejaba desde este blog del retraso en la decisión de la AEMPS y de las consecuencias que podía tener esta retirada. Un mes y medio más tarde mi bebé dió positivo en rotavirus, con alguna consecuencia.

Aunque la vacuna no está incluída en el calendario vacunal pese a las recomendaciones de la OMS, yo intenté ponersela y lo consulté con la pediatra. No la encontré en ninguna farmacia y no pudo ser. A los pocos días el niño comezó a tener diarrea y sangre en las heces. El análisis dió positivo en rotavirus y se le diagnosticó intolerancia a la proteína de la leche de vaca. No digo que lo sea, pero la intolerancia podría ser un efecto secundario del rotavirus y así lo dijo uno de los médicos que le trató, de pasada pero lo dijo.

Como cualquier padre comprenderá, sólo pensar que el mes y pico que mi bebé estuvo malito se podría haber evitado de no haber retirado la vacuna, me llevan los demonios. Fue mes y medio con el culete irritado, sin que ningún preparado de farmacia le aliviara, con molestias en la tripita y teniendo que probar diferentes composiciones de leche, además del tiempo que pasó hasta que el cambio hizo efecto. Aún queda vivir el momento en que comiencen las pruebas a ver si ha superado la intolerancia, si van bien estupendo, pero sino el pobre volverá a tener las molestias. Y puede que todo esto sea sólo por una decisión mal tomada, aunque quizá sólo fuera una coincidencia en el tiempo.

Me parece muy bien que la AEMPS vele por nuestra seguridad, pero en este caso ha faltado sentido común. Las pruebas estaban hechas, los resultados publicados, y las fuentes eran suficientemente fiables. No había ninguna necesidad de parar la distribución. Afortunadamente en España los bebés no mueren por este virus.

Vía | AEPED
Foto | Flickr-Chris230

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Comentarios

2 comentarios
  • Ángeles

    Yo no sé si será casualidad o no, pero vacuné a mi hijo de rotavirus, y a los diez días ya tenía infección por rotavirus. Pero lo peor no fue eso, sino que a raíz de eso comenzó a tener sangre en la caca, así que le hicimos las pruebas y tiene intolerancia a la leche (lactosa y proteína de la vaca). Estoy convencida de que todo se debió a la vacuna del rotavirus que lo debilitó y ahí están las consecuencias.
    Mi hijo mayor, de dos años, no está vacunado de rotavirus porque habían retirado la vacuna del mercado y está perfectamente.
    A veces menos es más, pero como siempre queremos curar en salud le metemos “bombas” en el cuerpo a los bebés.

    • Ángeles, gracias por compartir tu experiencia. La vacuna son varias dosis, es posible que con la primera no fuera suficiente para protegerle y tuvo la mala suerte de cogerlo. La intolerancia a la leche puede ser un efecto secundario de la enfermedad, al menos así me lo dijeron cuando lo detectaron en mi niño. Por si te sirve de consuelo, ya lo ha superado, exactamente a los dos añitos, la edad habitual. Un saludo

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  1. Bitacoras.com 9 noviembre 2010

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