6 marzo 2010 Embarazo, Noticias, Parto, Recién Nacido, Salud

Tras una rotura prematura de bolsa hay que esperar antes de un nuevo embarazo
En un 5 por ciento de los embarazos la bolsa amniótica se rompe antes del parto, es lo que se conoce como ruptura prematura de membranas (RPM). Si sucede antes de la semana 37, algo que ocurre en un 2 por ciento de embarazos se llama rotura prematura de membranas prétermino (RPMP). Las causas para la primera suelen ser un debilitamiento natural de la membrana o por la fuerza de las contracciones. En el segundo caso, en la RPMP la causa puede ser una infección uterina.

Es una complicación del parto que ocurre en uno de cada cuatro partos prematuros y que supone un riesgo para la madre y el bebé de contraer una infección. Investigadores del equipo de Darios Getahun, del Grupo Médico Kaiser Permanente Southern California, en Pasadena, han estudiado la relación entre el tiempo entre partos y la posibilidad de que se repita el problema.

Las mujeres que tuvieron una RPM en un embarazo previo tienen altas probabilidades de que vuelva a ocurrirles, y el riesgo aumenta en las de raza negra. Para hacer el estudio evaluaron los datos de 200.000 mujeres que habían tenido dos o tres hijos entre 1989 y 1997 en Missouri. Del total de mujeres un 3 por ciento de las afroamericanas y un 1 por ciento de las blancas rompieron la bolsa precozmente en el primer o segundo embarazos.

En el siguiente embarazo las madres de raza negra sufrieron la misma complicación en un 10 por ciento de los casos, frente al 4 por ciento que la tuvo por primera vez. En las madres de raza blanca se repitió la RPM en un 6 por ciento y apareció por primera vez en el 2 por ciento. En ambos grupos hubo más casos entre las mujeres que habían quedado embarazadas de nuevo antes de 18 meses del nacimiento del último bebé. La incidencia fue mayor entre las mujeres afroamericanas.

Una mujer negra con antecedentes de RPM es nueve veces más propensa a sufrirla en el siguiente embarazo si se queda antes de 18 meses que si no lo hace. En el caso de las blancas lo sería tres veces más si no espera que si respeta el plazo de 18 meses.

Los investigadores recomiendan, por tanto, que tras una ruptura prematura de membranas se espere un año y medio antes de concebir otro bebé. Sugieren que la complicación podría ser debida a la inflamación y que esta se puede mantener entre partos, por lo que hay que dejar tiempo suficiente para que remita. Aconsejan que las embarazadas con antecedentes tengan un seguimiento especial para detectar la infección y tratarla antes de que dañe a la madre o al feto.

Vía | Medline Plus
Foto | Diario Vasco

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