19 febrero 2017 Consejos

Una nariz limpia los ayudará a respirar mejor

Los pequeños respiran por su nariz y, por esa razón, es importante que siempre esté limpia y así poder facilitarle su respiración. Si el bebé tiene su nariz obstruida podrá tener dificultades para respirar.

En muchos casos la nariz se obstruye como consecuencia de los mocos en la vía aérea superior o cuando se tiene un resfrío, un problema frecuente en el invierno. No importa si estamos hablando de un bebé recién nacido, ellos también pueden movilizar sus mocos por la tos o por los estornudos.

Existen diferentes formas para eliminar los mocos, en muchos casos solo será necesario realizar un corto baño de vapor que no dure más de 10 minutos, el vapor permitirá humedecer sus moquitos y será más simple de movilizarlos mediante un estornudo o llevándolo hasta su garganta eliminándose con la materia fecal.

Existen diferentes formas para eliminar los mocos, en muchos casos solo será necesario realizar un corto baño de vapor que no dure más de 10 minutos.

Otra buena opción es usar solución fisiológica, es una de las herramientas más usadas (tanto para su nariz como para otras partes del cuerpo). Este suero ayudará a que los mocos se deshagan y puedan ser arrastrados para que el pequeño los saque afuera o los trague, se pueden conseguir en distintas presentaciones, incluso se lo consigue en aerosol. Cuando se vaya a usar se lo debe hacer con mucho cuidado para evitar provocar daño en el orificio nasal.

Para que resulte más efectiva te aconsejamos apenas entibiar la solución, para adquirir una temperatura agradable para el bebé bastará con tenerlo en las manos. Si se quiere usar solución fisiológica en aerosol se deberá colocar una mínima cantidad y adaptar la presión dependiendo de la edad y del tamaño de su nariz. Es muy importante tener mucho cuidado con la presión que se genere ya que un exceso puede provocar que los mocos vayan hacia los oídos.

Evita el uso de las jeringas que vienen en los envases más grandes, es muy complicado controlar la presión, para ello se necesita mucha práctica. Si se van a emplear botellitas individuales lo aconsejable es colocarlo como si se tratara de lágrimas, una manera suave y delicada. Si el bebé se encuentra boca arriba al hacerlo después de algunas pocas gotas se aconseja colocar su cabeza de lado.

Actualmente podemos encontrar algunos dispositivos aspiradores de mocos, que si bien son muy efectivos son bastante molestos para los pequeños. Es normal que los niños se pongan molestos al querer limpiarles sus narices, en estos casos es peor.

Entre todas las opciones la que menos molestias le genera es la solución fisiológica tibia colocada en gotas. Solo será necesario que se lo deje actuar unos minutos, después el suero saldrá junto con la mucosidad que ya estará disuelta.

No existe una cantidad ni mínima ni máxima para limpiar la nariz, se podrá hacer todas las veces que haga falta, pero siempre pensando en las molestias que le estamos generando. Además, si la cantidad de mocos es poco esto no les impedirá ni comer ni respirar, en esos caso lo adecuado es no insistir y realizar los lavados usando solución fisiológica cuando sea necesario.

Vía | Consultando al pediatra
Foto | Pixabay – Roberto Foto

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