21 noviembre 2016 Embarazo, Salud

Test de translucencia nucal

A lo largo de los nueve meses que dura el embarazo, son muchas las pruebas que tu medico te irá realizando con el fin de asegurarse de que tanto tú como el bebé os encontráis en plenas condiciones de salud. Incluso aunque no existan antecedentes familiares de ninguna enfermedad o la gestación transcurra sin ningún tipo de riesgo, es necesario comprobar que todo está perfectamente.

Todas esas pruebas son indoloras y nada peligrosas, muchas de ellas las conocerás pero otras te sonarán a chino, como por ejemplo, el Test de Translucencia Nucal, una prueba que permite medir el pliegue nucal del bebé. Pero, ¿sabes para qué sirve?

La translucencia nucal, una medida necesaria

La translucencia nucal es el líquido que el bebé acumula en la parte posterior de su cabecita, es decir, en la nuca y bajo su piel. Según el resultado de ese test, el ginecólogo comprobará si nuestro bebé presenta algún tipo de alteración en su constitución.

Esta prueba se lleva a cabo a través de una ecografía que puede realizarse tanto en el abdomen como transvaginal, por lo que no conlleva ningún tipo de riesgo. Debe realizarse a lo largo del primer trimestre, entre la semana 11 y 14 de embarazo, momento en el que el feto presenta el tamaño y crecimiento adecuado para que resulte más fiable su medición.

Según los baremos que se manejan, la medida ideal debe estar por debajo de 3 milímetros, en el caso de que sea mayor podríamos estar ante un bebé con Síndrome de Down.

translucencia nucal

Una prueba fiable pero no determinante

Según los datos, esta prueba puede acertar en un 77 por ciento el riesgo de que nuestro bebé tenga Síndrome de Down, pero, en el caso de que resulte positiva, será necesario realizar más pruebas para asegurarnos de que es así. El siguiente paso sería realizarse una analítica de sangre en la que se medirán los niveles de la hormona HCG Beta y la proteína PAPP-A. En los niños con Síndrome de Down los niveles de la hormona son muy altos, en cambio la proteína se encuentra en niveles muy bajos.

Si esta prueba nos ratifica las características especiales de nuestro bebé, se pueden ratificar, con más seguridad, realizando una amniocentesis o un análisis de vellosidades coriónicas, para asegurarnos al 100 por 100.

Fotos | Hospital universitario austral y Blog de Glendinha

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