4 octubre 2010 Embarazo, Opinión, Salud

embarazada

Cuando una mujer embarazada aumenta de peso en forma más que considerable, pueden surgir diferentes problemas. En casos extremadamente graves pueden surgir un parto prematuro o placenta de exfoliación prematura. Además, el sobrepeso provoca que en el momento del trabajo de parto los músculos se vean dificultados para trabajar. También provoca edemas en los pies, en las manos y en la pared abdominal.

El sobrepeso puede provocar dolor en la parte trasera de las piernas y rodillas, si ya tiene una enfermedad varicosa, ésta suele volverse más severa. En cuanto a tu hijo, tu sobrepeso puede traerle causarle toxicosis y complicaciones aun peores.

El aumento del peso no está siempre vinculado con el aumento en la ingesta de alimentos, en ocasiones es consecuencia a una gran retención de líquidos. Los órganos externos e internos se hinchan.

Para evitar la acumulación de líquidos, los médicos suelen aconsejar la eliminación de sal, picantes, fritos y grasas en las comidas. Estos alimentos ayudan a retener líquido y a formar edemas que interfieren en el bienestar durante el embarazo.

También puede pasar que las mujeres embarazadas al verse ‘gordas’ decidan ayunar un par de días, pues esto es un gran error. Tener hambre durante el embarazo no es bueno, ni para la mamá ni para el bebé. Cuando tengas apetito y temas engordar te aconsejamos que te inclines por frutas o verduras. Y nunca bajar la cantidad de líquido que bebas, ya que la hinchazón no es proporcional a la ingesta de líquidos.

Vía | Article Base
Foto | Flickr – Virginia Zuluaga

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  1. Bitacoras.com 4 octubre 2010

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