
Cuando pensábamos que se atribuía la aparición de los piojos a otros meses del año como Septiembre y Octubre, con la vuelta al cole, la etapa de vacaciones de verano les echa el guante, casi igualando el número de infestaciones de este molesto bichito.
Las numerosas actividades que realizan la mayor parte de los niños en verano, hace que se incremente ese número al alternar entre ellos y expuestos en diferentes lugares. Lugares como talleres, campamentos y cursos que se realizan en las vacaciones, hacen que se de lugar a un mayor tiempo de convivencia y a un mayor riesgo de transmitir los piojos de unos a otros. Leer más








