
Que la música supone un pasatiempo para nuestros niños y que, además, le ayuda a conectar con el mundo, es algo que ya conocemos desde hace tiempo. Pero ahora, además, se suma otro beneficio: cantar habitualmente a nuestros hijos le ayuda a mejorar su capacidad auditiva.
Así lo ha afirmado un reciente estudio finlandés que ha sido publicado en la revista “European Journal of Neuroscience” donde confirman que el buen oído musical de nuestro bebé no viene acompañado por una genética especial, ni tampoco por los años de conservatorio y constancia rítmica, si no de los pequeños gestos cotidianos que va recibiendo cada día a lo largo de su crecimiento. Así que si tú eres una mamá cantarina, incluso aunque no entones demasiado bien, tu niño puede ser un futuro genio de la música.








