
Los bebés necesitan dormir mucho para garantizar que crecen saludablemente. Las horas de sueño varían dependiendo de la edad del pequeño y se reparten entre el sueño nocturno y las las siestas diurnas. Al año el total de horas tendría que ser de 13 o 14, incluyendo una o dos siestas de una a dos horas. Como recordamos siempre, cada niño tiene sus propias necesidades y unos son más dormilones que otros.
A todos nos ha pasado alguna vez de estudiantes, tras un buen sueño lo que parecía complicadísimo cobra sentido y conseguimos aprenderlo o entenderlo rápidamente. Esto le pasa también a los bebés, la siesta les sirve para asentar los conocimientos adquiridos durante la vigilia. Así se desprende de una investigación realizada por la Universidad de Arizona en Tucson. Leer más









